CORAZÓN LIBRE GÁLATAS 5:1 RVR1960 [1] Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. Dios nos creó para vivir en libertad. Sin embargo, muchas veces permitimos que nuestro corazón vuelva a ser atado por cadenas invisibles como el miedo, la culpa, el resentimiento, la ansiedad o las malas decisiones del pasado. Aunque Cristo ya pagó el precio por nuestra libertad, permanecer en ella es una decisión que debemos tomar cada día. La perseverancia es una decisión personal que se debe determinar en cada individuo. No basta con experimentar un momento de libertad; es necesario mantenernos firmes en ella. Cada día elegimos si caminamos confiando en las promesas de Dios o si permitimos que las circunstancias gobiernen nuestro corazón. He aprendido que un corazón libre no es aquel que nunca enfrenta dificultades, sino aquel que, aun en medio de ellas, decide confiar en Dios. La verdadera libertad nace cuando entregamos n...