¿CUÁL ES TU VESTIDO?
“Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” (Romanos 13:14). El Apóstol Pablo concluye un párrafo sobre cómo ha de ser nuestra vida en este mundo, lo que llama aquí andar de día. Este versículo nos presenta un contraste simple: o nos vestimos de Cristo o estamos haciendo provisión para andar en los deseos de la carne. Creo que todos podemos afirmar que normalmente no buscamos andar en los deseos de la carne, pero la verdad es que luego se presenta una tentación y muchas veces tropezamos. Sin darnos cuenta, allí nos vemos controlados y guiados por los deseos de nuestra naturaleza carnal. Si somos honestos, todo ocurre tan “naturalmente” que a veces ni nos damos cuenta que estamos andando en los deseos de la carne hasta después… cuando vemos las consecuencias de nuestras actitudes y de ¡nuestras acciones!. La pregunta del millón de dólares es: cómo podemos evitarlo? La respuesta de Pablo es vestirnos del Señor Jesucristo. En el capítulo 13 de...