RENOVANDO FUERZAS
Hoy quiero hacerte una pregunta: ¿Alguna vez has pensado en el Espíritu Santo como una energía impersonal o una fuerza abstracta que te ayuda de vez en cuando? Muchos cristianos viven sin comprender que el Espíritu Santo es mucho más que poder. Él es una Persona real, divina y activa, que desea participar en cada aspecto de nuestra vida. Ignorarlo no solo empobrece nuestra relación con Dios, sino que también nos desconecta de la fuente de dirección, consuelo, sabiduría y poder que Él ha puesto a nuestra disposición. La Biblia nos enseña claramente que el Espíritu Santo no es una simple influencia, sino una Persona. El apóstol Pablo afirma en 1 Corintios 2:10-11 que Él conoce todas las cosas, aun las profundidades de Dios. En 1 Corintios 12:11 vemos que tiene voluntad, pues reparte los dones como Él quiere; y en Romanos 15:30 y Efesios 4:30 descubrimos que también ama y puede ser entristecido. El Espíritu Santo no es un "algo"...