LA PALABRA NO ES PROPIEDAD DE UNOS POCOS «Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes» Deuteronomio 6:6-7 La palabra tiene en sí misma un poder único e inamovible, ella pelea y se defiende así misma por ello él apóstol Pablo lo cita en Romanos 1:16 “ No me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree” El evangelio no es solo para ser predicado para un puñado solamente, El señor nos pide que prediquemos la palabra a tiempo y fuera de tiempo, nos dice que debemos instar de ello, esto significa con urgencia, insistencia, persistencia y toda autoridad para que se haga o se cumpla, se ejecute con toda prontitud. Más de 388 millones de cristianos en todo el mundo experimentan actualmente niveles altos o extremos de persecución debido a su fe, según el último informe de Puerta...
EL REVOLUCIONARIO Como creación divina tenemos la oportunidad de cambiar la Historia, claro puede que no lleguemos al nivel de influencia que Jesús, pues él la partió en dos la historia. Sin embargo podemos marcar la vida de nuestra familia, seres queridos y más cercanos y hasta nuestro círculo social. Martín Lutero fue un hombre común y corriente como tú o como yo, pero el anhelaba una sola cosa y eso lo hizo Diferente: buscó el perdón genuino de Dios (ser santo para alcanzar la salvación). “Sin embargo, sabemos que una persona es declarada justa ante Dios por la fe en Jesucristo y no por la obediencia a la ley. Y nosotros hemos creído en Cristo Jesús para poder ser declarados justos ante Dios por causa de nuestra fe en Cristo y no porque hayamos obedecido la ley. Pues nadie jamás será declarado justo ante Dios mediante la obediencia a la ley».” Gálatas 2:16 NTV Martín Lutero fue un hombre que peleó aún ante los líderes de la iglesia porque la salvación se había vuelto ...