ESPERANZA. “Cerca está el Señor de los quebrantados de corazón, Y salva a los abatidos de espíritu.” Salmos 34:18 Cómo iglesia estamos en tiempo de intercesión por nuestro país para ser redimido del poder del enemigo. ¿Por qué estamos caminado cuarenta días hacia la Cruz? Para rendir el control a Dios. Para obedecer a sus promesas. Para hacer morir nuestro ego y a nuestras debilidades carnales que nos alejan de nuestro Padre celestial. Querido lector, te invito ahora mismo estar al pie de la cruz de Jesús, para conocer la voluntad de Dios para tu vida (que es buena, agradable y perfecta) y activar La esperanza en tu corazón. Recuerda que esta esperanza cristiana no es ingenuidad. No es cerrar los ojos al dolor. Es permanecer con los ojos abiertos, y la mirada fija en Jesús en medio de las circunstancias difíciles. Tampoco es un “ojalá”. Es confianza en el carácter de Dios. Todos vivimos momentos en que nos pesa la ausencia de respuestas, de claridad, de una persona ...