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¿HOY VERÁS A DIOS? “Bienaventurados los de limpio corazón,   porque ellos verán a Dios. ” Mateo 5:8 La historia de los premios Nobel empezó porque Alfred Nobel inventó la dinamita con la cual se construyeron muchas carreteras, ferrocarriles y túneles, se facilitó el trabajo de la minería y tuvo infinidad de aplicaciones en la ingeniería civil y la producción. Pero un día ya ha entrado en años, Alfred Nobel estaba leyendo el periódico y en los obituarios apareció su nombre diciendo: “ha muerto Alfred Nobel, el mercader de la muerte”. ¿Y por qué semejantes palabras? Sencillamente porque su invento también facilitó el matar personas más rápido y más eficientemente. Pero este suceso le dio a Alfred Nobel la oportunidad de verse realmente como era y como lo veían los demás, porque ya no se vio como el gran inventor, sino como un hombre malo, porque lo que él pensaba de sí mismo no era lo mismo que pensaban los demás. Así que decidió cambiar su historia y se inventó los Premi...
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  DIOS TE RESTAURA “Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.” JUAN 8 : 3 - 5 , 7 , 10 - 11   Vamos a ver una escena del relato bíblico que no comienza con una oración, sino con una trampa. Los fariseos no buscaban justicia, sino poder. No les importaba el alma de la mujer, sino el control de las circunstancias. Tomaron su pecado y lo convirtieron en espectáculo. La empujaron al centro de ...
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  GENUINO ARREPENTIMIENTO “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 JUAN 1 : 9 Hoy, centrémonos en el arrepentimiento y la confesión como parte fundamental del proceso de reconocer y superar la impureza en nuestras vidas. El arrepentimiento bíblico, más que una simple emoción, es un cambio radical de mente y dirección. Implica reconocer el pecado, sentir dolor por haber ofendido a Dios, confesar la falta, apartarse de ella y buscar una transformación guiada por el Espíritu Santo. Reconozcamos nuestras faltas y errores, y acerquémonos a Dios con un corazón contrito y arrepentido. Confesemos nuestras transgresiones y busquemos el perdón y la restauración que solo Él puede brindar. El arrepentimiento genuino implica reconocer nuestras acciones y actitudes impuras, sentir un dolor profundo por haberle faltado a Dios, y estar dispuestos a cambiar y alejarnos de ellas. La confesión es el acto de admiti...
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  ¿ERES IMPURO? “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” COLOSENSES 3 : 2 - 3   Querido Lector: Hoy vamos a aprender a reconocer las señales de impureza en nuestras vidas, para lo cual debemos observar detenidamente nuestros pensamientos, emociones y comportamientos y así identificar aquellos patrones y acciones que nos alejan de la pureza que Dios desea para nosotros. En el momento que reconocemos estas señales, estaremos más equipados para tomar medidas concretas hacia la transformación y el arrepentimiento. No olvidemos que La impureza se manifiesta de muchas maneras en nuestras vidas, como: la lujuria, la envidia, el odio, la codicia, entre otras. Estas señales pueden aparecer en forma de pensamientos obsesivos, palabras hirientes o acciones que van en contra de los valores y principios de Dios. Es importante estar atentos a estas señales y tomar conciencia de cómo...
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VIVE EN PUREZA Texto: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.” ‭‭SALMOS‬ ‭51‬:‭10‬ Querido Lector:  Es importante reconocer nuestra necesidad de pureza y admitir que todos somos vulnerables a la impureza en diferentes áreas de nuestras vidas.  Reflexionemos sobre los efectos negativos que la impureza puede tener en nuestra relación con Dios, con nosotros mismos y con los demás, principalmente la maldición, la muerte a nuestra vida espiritual y todas las consecuencias negativas que el pecado sexual atrae.  Vivir en Cristo, en santidad y pureza, significa apartarse del pecado para consagrarse a Dios. Es un proceso de transformación diaria donde el creyente, guiado por el Espíritu Santo, refleja el carácter de Jesús en sus pensamientos, acciones y relaciones, viviendo de una manera que honra al Señor. Entonces ¿qué debemos hacer? “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos ...
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COMPARTIENDO EL EVANGELIO “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” ‭‭ROMANOS‬ ‭10‬:‭14‬-‭15‬ ‭RVR1960‬‬ La experiencia de compartir el Evangelio es una de las formas más tangibles de cumplir la Gran Comisión que nos dejó el Señor.  No se trata solo de invitar a la gente a la iglesia, sino de compartir activamente el mensaje de salvación que hemos recibido.  Romanos 10:14-15 nos recuerda que hay personas que no han escuchado el evangelio, y que somos nosotros, los que ya conocemos la verdad, los encargados de llevar ese mensaje.  Compartir el Evangelio no siempre es fácil, pero es esencial para la misión.  Esto implica estar atentos a las oportunidades divinas, escuchar al Espíritu Santo y ser valientes para hab...
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ES TIEMPO DE PROCLAMAR Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado. Lucas 4:43  Jesús dijo que había sido enviado para proclamar las buenas nuevas del reino de Dios. Este reino es el centro del mensaje de Jesús, y es el fundamento de la misión de la Iglesia. No se trata simplemente de predicar un mensaje religioso, sino de anunciar la realidad de que Dios está reinando y restaurando todas las cosas en Cristo. El reino de Dios no es un concepto lejano o abstracto; es una realidad presente que transforma vidas y sociedades.  Proclamar el reino de Dios significa anunciar su justicia, su paz y su redención. Significa vivir de tal manera que nuestras vidas sean un reflejo de su reino, demostrando amor, compasión y justicia. El evangelio del reino no solo trae salvación individual, sino también una renovación cósmica, donde todas las cosas serán restauradas bajo el señorío de Cristo.  Refle...