¿HOY VERÁS A DIOS? “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. ” Mateo 5:8 La historia de los premios Nobel empezó porque Alfred Nobel inventó la dinamita con la cual se construyeron muchas carreteras, ferrocarriles y túneles, se facilitó el trabajo de la minería y tuvo infinidad de aplicaciones en la ingeniería civil y la producción. Pero un día ya ha entrado en años, Alfred Nobel estaba leyendo el periódico y en los obituarios apareció su nombre diciendo: “ha muerto Alfred Nobel, el mercader de la muerte”. ¿Y por qué semejantes palabras? Sencillamente porque su invento también facilitó el matar personas más rápido y más eficientemente. Pero este suceso le dio a Alfred Nobel la oportunidad de verse realmente como era y como lo veían los demás, porque ya no se vio como el gran inventor, sino como un hombre malo, porque lo que él pensaba de sí mismo no era lo mismo que pensaban los demás. Así que decidió cambiar su historia y se inventó los Premi...