“Pues mi pueblo ha cometido dos maldades: me ha abandonado a mí —la fuente de agua viva— y ha cavado para sí cisternas rotas ¡que jamás pueden retener el agua!” Jeremías 2:13 NTV Es importante recordar lo que Jesús dice: "el que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:38).” Imagina un río impetuoso corriendo y saltando con fuerza mientras bajan por las montañas. Y lo mejor de todo, es que esas aguas están llenas de vida. Dios dio un mensaje al pueblo de Israel, en la época del profeta Jeremías, diciéndoles: "Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua" (Jeremías 2:13). Una de las tendencias que tenemos como seres humanos es la de buscar la seguridad: el crearnos nuestra propias cisternas en las que podamos almacenar el agua, sin tener que depender de la fuente. Sin embargo, hay varios peligros asociados a esto: el primero es que...
LA REFORMA CONTINÚA EN NOSOTROS “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito; Mas el justo por la fe vivirá” Romanos 1:16-17 La reforma protestante no fue solamente un acontecimiento histórico, sino un recordatorio de la importancia de volver a la palabra de Dios. A través de ella, comprendemos que nuestra fe no debe estar fundamentada en tradiciones humanas, sino en la verdad del evangelio y en una relación genuina con Jesús. Hoy, esa reforma continúa en nosotros. Cada vez que decidimos creer en la palabra, obedecerla y permitir que transforme nuestra manera de pensar y vivir, estamos haciendo viva la esencia de la Reforma. Sin embargo, hacer de la Biblia una PRIORIDAD no significa únicamente leerla todos los días, sino permitir que sus enseñanzas guíen nuestras decisiones, nuestras re...