APRENDE A CONFIAR “Así que pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues él tiene cuidado de ustedes.” 1 Pedro 5:7 Muchas veces nos preocupamos por las cosas que enfrentamos en nuestro día a día o del futuro, lo cual produce ansiedad. Es como si lleváramos una carga que intentamos dejar, pero simplemente la seguimos soportando diariamente, llevándola a nuestro trabajo, universidad, familia, a la reunión de la iglesia, y hasta a nuestro tiempo con Dios. Estas cargas no son ligeras y nos cuesta llevarlas, y hasta podemos reaccionar incorrectamente por tenerlas a cuestas, pero este versículo nos motiva a que le entreguemos nuestras preocupaciones -cargas- a Dios. No significa ignorar nuestros problemas, sino que se los podamos entregar a alguien que si los puede llevar, y ese alguien es Dios. En la parte del versículo que dice “Él tiene cuidado de ti” nos quiere decir que le importamos profundamente y por eso El Señor está dispuesto a cargar lo que nos preocupa, nu...
UN MISMO CORAZÓN “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran” Romanos 12:15 Cuando llegamos a los pies de Dios debemos ser llenos de su amor y misericordia para cumplir con la comisión asignada, pues Jesús nos dejó una instrucción: «Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros». Jesús nos llama a amar como Él nos amó: con un amor genuino, compasivo, sin egoísmo y lleno de gracia y este tipo de amor se ve reflejado cuando acompañamos a quienes están en dificultad o no tienen fuerzas para continuar. En un mundo tan agitado y egoísta como en el que estamos, es necesario recordar todos los días a qué fuimos llamados a amar a los demás. Pero… ¿Cómo ser llenos de ese amor? Perseverando todos los días en oración, pues estando en comunión con Dios nos es fácil amar, consolar y ayudar a otros. El amor de Cristo nos mueve a no ser indiferentes ante el dolor ajeno, sino a ser l...