FLORECIENDO EN EL DESIERTO “Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres. Se rio, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo. GÉNESIS 18:11-15 RVR1960 Una historia muy especial se escribió en la Biblia, acerca de una mujer llamada Sara. Sara estaba oyendo desde la tienda, y lo que escuchó parecía demasiado para su corazón cansado. Tenía noventa años. Su cuerpo conocía el silencio de la esterilidad. Su alma, el eco de oraciones sin respuesta. Cuando escuchó que tendría un hijo, rió para sí misma. No fue burla, fue el dolor de la incredulidad. A la verdad fue una reacción humana, nacida de años de espera frustrada. Per...