"No se emborrachen con vino, porque eso les arruinará la vida. En cambio, sean llenos del Espíritu Santo". Efesios 5:18 ¿Con qué estás intentando llenar tus vacíos? Te hago esta pregunta porque durante muchos años intenté hacerlo de diversas maneras. Antes de conocer a Cristo, buscaba llenar lo que había dentro de mí con alcohol, mujeres, amistades tóxicas, juego y otros vicios. Buscaba una presunta paz, felicidad o satisfacción, pero al poco tiempo todo pasaba y el vacío seguía ahí. Entonces volvía a buscar otra cosa, y otra más... Hasta que aquello que comenzó como un escape terminó convirtiéndose en una forma de esclavitud. Hoy entiendo que estaba intentando llenar con cosas terrenales lo que solo Dios podía llenar. Cuando conocí a Jesús, algo comenzó a cambiar en mi vida. No fue simplemente dejar algunas cosas malas y empezar a hacer cosas buenas; fue comprender que necesitaba entregar mi vida y permitir que el Espíritu Santo obrara en mí. Por eso, Efesios 5:18 tiene hoy ...
“...No se dejen engañar por los que dicen semejantes cosas, porque las malas compañías corrompen el buen carácter...” (1 Corintios 15:33) Los seres humanos, por naturaleza, fuimos creados por Dios desde el principio para ser seres sociales y vivir en comunicación con los demás. Esto facilita el apoyo mutuo, la interrelación y la convivencia, y permite, además, edificar el amor hacia Dios y hacia el prójimo como eje central de una vida plena y con propósito. Dios mismo señala en Su Palabra que la soledad no formaba parte del plan original para el ser humano, por lo que creó una compañera idónea para Adán: “No es bueno que el hombre esté solo” (Génesis 2:18) . Las personas solas o aisladas generalmente no son autosuficientes y pueden tener dificultades para desarrollarse plenamente. Vivir en comunidad facilita la supervivencia en los diferentes entornos en los que se desenvuelve una persona, permite enfrentar peligros, aprender nuevas cosas y tener mayores posibilidades de cr...