CAMINEMOS JUNTOS “Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.” ECLESIASTÉS 4 : 12 Especialmente para las parejas… Y los que algún día se casarán! El matrimonio cristiano no fue diseñado para sobrevivir a base de impulsos emocionales ni de promesas hechas en el entusiasmo de un día especial. Fue diseñado para sostenerse en un caminar perseverante, donde dos personas avanzan juntas, reconociendo sus límites y descansando en la fidelidad de Dios. Eclesiastés 4 nos habla con una honestidad que confronta. El sabio no describe una vida ideal, sino una vida real. Habla del frío, de la vulnerabilidad, de la posibilidad de ser vencido. El texto parte de una verdad sencilla: la soledad debilita. «¿Cómo puede uno solo mantenerse caliente?». No es una pregunta teórica, es una observación pastoral. El alma, como el cuerpo, se enfría cuando camina aislada. Muchos matrimonios no se rompen por una gran crisis, sino p...