“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. Mateo 28:19-20 (RVR1960) La Palabra de Dios no fue dada solamente para ser leída, sino también para formar discípulos que vivan y compartan el evangelio. ¿Cómo estoy llevando a mi vida diaria lo que aprendo de la Biblia? A simple vista, muchos pueden ver la Biblia como un libro más. Sin embargo, cuando la tomas y le pides al Espíritu Santo que te revele su mensaje, deja de ser simplemente un libro para convertirse en un manual de vida, en la respuesta que necesitas y en la dirección clara que guía cada paso que debes dar en tu diario vivir. Sus enseñanzas abarcan de manera integral cada área de tu vida, hasta el punto de convertirse en parte de ti. Esto hace que sea inevitable expresar y compartir con otros el poder de su ...