¿ERES HIJO DE DIOS?
"Mas
a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad
de ser hechos hijos de Dios"
Juan 1:12
Cuando
tenía 7 años perdí a mi padre, el falleció de una manera incomprensible, yo era
el mayor de 3 hermanos y no entendía muchas cosas. Debo confesar que no fue
fácil, mi madre tuvo que asumir la responsabilidad y la obligación de salir y
trabajar como empleada doméstica para traer el sustento a nuestra casa, y yo
tuve que asumir el cuidado de mis hermanos. La verdad no tuve una buena niñez pues
viví en medio del menosprecio, las humillaciones, los abusos y esto me hizo
crecer con muchas heridas y faltantes en mi corazón.
En
el barrio que crecí, toda la vida ha existido una Iglesia Cuadrangular, la cual
en la época de diciembre era respaldada por una comunidad de Canadá y siempre
apadrinaba a niños de bajos recursos entre los cuales siempre éramos candidatos.
Fue allí donde escuché por primera vez que DIOS es nuestro Padre y que es un Padre
bueno, pero la verdad me costaba creer lo que escuchaba, incluso esa palabra
endureció mi corazón porque no podía concebir un Padre bueno que permitiera la
vida que nos tocó, esto hizo que me alejara y que no creyera en Dios.
Pero
El Señor no se rindió, permitió muchas cosas duras en vida que quebrantaron mi
orgullo, mi autosuficiencia, y cuando ya no me quedaba nada llegó Dios, me di
una oportunidad de tener un encuentro con Él y le dije: “Si eres ese Padre
bueno, quiero conocerte” Fue ahí donde mi vida cambió, lo acepté y como dice la
Palabra, fui llamado hijo de DIOS, fui adoptado, redimido y por primera vez me
sentí amado, valorado y sobre todo tuve la confianza de creer en alguien.
Un
hijo tiene la confianza plena en su padre, yo veo a mi hijo Daniel y cuando lo
tengo en mis brazos él puede saltar, moverse o estirarse porque sabe que
mientras esté en mis brazos no lo soltaré, pero no hace lo mismo cuando está solo,
pues tiene temor de soltarse y caer, no sé por qué sucede esto, pero es tan
lindo ver como él se siente seguro mientras yo este con él, pero no es lo mismo
cuando está solo.
Así
mismo deberíamos ser nosotros, ¡Tenemos un Poderoso Padre!, alguien que no nos
quiere soltar, alguien que quiere tenernos entre sus brazos siempre. Si por el
camino te golpeas es porque te has soltado de Dios, es porque no has permitido
que te lleve entre sus brazos, sino más bien has querido hacer tu voluntad y no
la de Él.
Un
hijo conoce muy bien a su Padre, y su Padre lo conoce muy bien a él, muchos
decimos ser hijos de Dios, pero no conocemos muy bien a nuestro Padre, y es
porque no edificamos el hábito diario de la lectura de la Biblia, y la oración.
¿Cómo conoceremos a nuestro Padre si no
intimamos con Él?
Para
conocer a Dios, además de leer su Palabra y la oración tenemos que pasar por
situaciones difíciles, pues ¿De qué otra forma conoceríamos al Dios Sanador?, ¿Cómo
conoceríamos al Dios proveedor? ¿Cómo conoceríamos al Dios de Paz? ¿Al Dios de
Milagros?
Tenemos
que pasar por muchas cosas para poder conocerlo a perfección, así que no te
quejes cuando estés pasando situaciones difíciles, pues dichas situaciones solo
serán una oportunidad más para seguir conociendo al Dios que te ama con amor
eterno y quien tiene TODO bajo control.
Que
lindas palabras del Evangelio de Juan que leímos al principio:
“De
ser llamado hijo de DIOS”. Esto es un símbolo de posesión: “Mi hijo eres
tú”. Dios sabe muy bien que eres su hijo, pero quiere que actúes delante de
él como tal.
Definitivamente
un padre anhela dar lo mejor a su hijo, pero para que esto ocurra el hijo debe
tener la suficiente confianza como para pedirle. ¿Por qué muchas veces no
recibimos?, simple, porque NO PEDIMOS, la Biblia dice: “El que
pide, recibe”, Dios quiere darte muchas cosas, pero es necesario pedir y
esto tiene que ver con oración y la oración con mantener un hábito diario de
búsqueda de la presencia de Dios. ¿Cómo recibirás, si no oras?, es necesario
orar, no que vayas a pasar todo el día orando, aunque si lo puedes hacer,
Gloria a Dios, pero sino, aprovecha tu poco tiempo delante de Dios y que lejos
de ser grandes cantidades de tiempo desaprovechados, que sea calidad de tiempo
aprovechado delante de Él.
Dios
quiere que nos demos cuenta de que no somos cualquier cosa, que no somos del
montón, sino que somos hijos suyos y por lo tanto tenemos los mayores derechos
sobre la faz de la tierra. Derecho de ser felices, derecho de tener provisión,
derecho de tener salud, derecho de respaldo de Dios, y toda clase de derechos
que un hijo del Rey de reyes y Señor de señores pueda tener.
Dios
quiere bendecirte en gran manera, pues eres su hijo, es hora de darnos cuenta
de lo que esto significa y comenzar a actuar como tales, un hijo que agrada a
su Padre, tendrá más beneficios que el que lo desagrade.
Dios
es tu Padre, búscalo, agrádalo y pídele, pues Él te dará
Con
amor, Alberto Carvajal.

Muy lindo Devocional Betico. Eres definitivamente un hijo amado de DIOS, porque te rescato y te ha llevado a ser, el.honbre que eres.
ResponderBorrarAmén Dios te ama como hijo y me siento muy privilegiado de ser tu amigo porque siempre tienes esa palabra de aliento como hijo de Dios que eres muchas bendiciones para ti y todos los tuyos.
ResponderBorrarHermosa Refelexion palabras que llega.. Pero que debemos poner en practica.
ResponderBorrarBuenísimo tu testimonio,ser hijo y sentirse hijo de Dios,te da la certeza de recibir lo que anhelas en tu vida
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