Una Sana Doctrina
“Pero tú habla lo que está
de acuerdo con la sana doctrina.”
Tito 2:11
En el contexto de esta
historia, se sabe que Tito había sido encargado de una tarea complicada, la cual
era establecer en Creta ancianos que gobernaran las iglesias, es decir formar
pastores. Desde el capítulo 1 vemos como Pablo hace fuertes advertencias en
contra de los falsos profetas, aquellos que decían ser seguidores de Cristo,
pero no vivían una vida conforme a como predicaban y hay una serie de
instrucciones precisas en las que Pablo recomienda como enseñar a las personas.
Ahora bien, las
instrucciones que vemos en esta carta no son la sana doctrina sino que cada una
de ellas está de acuerdo a la sana doctrina. Hace un tiempo leí una frase que
explica mejor esto “El evangelio no puede ser reducido a una serie de normas de
conducta, pero si será evidente en nuestra conducta” Nuestra conducta es la
que da testimonio de ese evangelio y depende de nosotros cuidar de qué nos
estamos llenando para poder ser un buen ejemplo del Evangelio aquí en la tierra,
así como lo decía el salmista “En mi corazón he guardado tus dichos, para no
pecar contra ti.” Salmo 119:11.
Algo que he tenido muy
presente es que somos una pequeña parte de Jesús aquí en la tierra y depende de
nuestro testimonio qué tan buen ejemplo dejamos del Señor a los demás. La
palabra de Dios no es algo que podamos interpretar a nuestra manera, es
necesario que pidamos dirección al Espíritu Santo ya que Él es el que conoce
el corazón del Padre. Nuestro pastor Alejandro Rey siempre nos decía que nos
cuidáramos de quiénes eran los predicadores que estábamos escuchando y de qué doctrina nos estábamos alimentando.
Mateo 7:15 “Guardaos
de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por
dentro son lobos rapaces.” Debemos ser muy prudentes con las personas que
escuchamos y aquellas que nos están influenciando, porque puede que estos nos
influencien para bien o para mal. Qué tal si hoy te evalúas y te preguntas: ¿Quién te influencia? ¿A quién escuchas?
Oración: Señor Jesús,
gracias por tu Palabra, porque es ella quien me guía, me instruye, es mi
deleite, es mi tesoro, es aquella que me da vida y en la que puedo acudir
cuando necesito tu dirección, Señor, perdóname si he permitido que algunas cosas
que no estén conforme a tu palabra me influencien, te pido Señor que me dirijas
y me ayudes a tener discernimiento sobre esas personas, cosas, predicaciones
etc... que no están conforme a tu doctrina, Te amo Señor, en el nombre de
Jesús, Amen y Amen.
Te invito a que
termines este tiempo con esta adoración:
Con amor Karen Guarin
:3

Seamos un reflejo de Jesus.. Gracias amor por la enseñanza!
ResponderBorrarAmen Karen. En tiempo de tantas ideologías, es importante que pongamos por obra la palabra de DIOS. Un abrazo 🤗
ResponderBorrarAmen es una.palabra muy poderosa y que nos aserca aa jesus para examinar nuestra vida y cada.vez ser mejores.
ResponderBorrarAmén y amén
ResponderBorrar