El Espíritu Santo Como Maestro
"El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Estas cosas os he hablado estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho"
Juan 14:24-26 .
Cuando el
Señor Jesús dio estas palabras a sus discípulos fue justo en el
momento en que iba a ir a la cruz del Calvario a morir, Su Ministerio en la
tierra estaba terminando, pero evidentemente había muchas cosas que sus
discípulos aún necesitaban aprender.
Ellos se entristecieron porque en todo momento el Señor se había
convertido en su Maestro y se habían acostumbrado a depender de Él y
cuando les dijo que partiría tuvieron temor porque no sabían cómo
se iban a enfrentar a sus vidas sin su enseñanza pues Él ya no estará más
allí para decirles que debían hacer.
Aquella noche hubo muchas preguntas de parte de sus discípulos como
podemos observar en Juan 14:
Tomás: "Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos
saber el camino? "
Felipe le dijo: 'Señor, muéstranos el Padre, y nos basta"
Judas (no el
Iscariote): 'Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?'
También se
sentían en orfandad y su corazón estaba turbado. Jesús respondió a todas sus
preguntas y les enseñó, pero pudo percibir la inmensa necesidad que ellos
tenían de su enseñanza aún después de que Él partiera. Entonces el Señor dio su
promesa de que enviaría al Espíritu Santo no solamente como consolador sino también
como quien continuaría enseñando TODAS las cosas y recordaría todo lo que Él había
dicho. Hay momentos en la vida en que nos sentimos como los discípulos,
llenos de preguntas, incertidumbre, turbación, temores y sin dirección. Quizá
esa sea la situación que estas atravesando en este momento y la respuesta la
hayas estado buscando en muchos lugares y no hayas encontrado dirección. Pero la
promesa sigue vigente y es para todos nosotros. Allí muy cercano a ti,
aun dentro de ti está el Dulce Espíritu de Dios dispuesto a enseñarte qué camino
tomar, a mostrarte al Padre y a manifestarse en tu vida y en tus
circunstancias, pero también a recordarte todo lo que El Señor Jesús te ha
dicho a través de sus promesas, de su palabra y que está dispuesto y pronto a
cumplir.
¿Cuáles son tus muchas preguntas?
¿Qué camino podemos tomar? ¿Cómo te manifestaras a nosotros, hacia donde
debemos dirigirnos?
El Señor Jesús es nuestro maestro y el Espíritu Santo quien nos continúa
enseñando y recordando sus palabras y de Él debemos depender en todo momento y
circunstancia.
Con amor, Carlos y Stella Castro

Amen
ResponderBorrarHermoso mensaje
ResponderBorrarAmén 🙏
ResponderBorrarAmén 🙏
ResponderBorrar