Recibiendo el Poder



"Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y  fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen"

Hechos 2:1-4 


Meses atrás, cuando el Pastor Alejandro falleció y nos dieron esa terrible notica todo se desenfocó, no solo para nosotros sino para todo el ministerio, en especial para mi esposo, para él fue muy fuerte. Días después el empezó con unos dolores en el pecho, por lo cual fue más de cinco veces a urgencias porque sentía los mismos síntomas que presentó el Pastor, ese tiempo fue muy difícil para nosotros, orábamos mucho y reprendíamos toda enfermedad, y nada pasaba.

Tiempo después no era solo mi esposo sino que también a mí me dio una crisis de ansiedad nerviosa, fui a urgencias y no era nada, o eso era lo que me decían, pero seguíamos días y noches con los mismos síntomas y sin poder dormir.

Mis líderes, consiervos y nuestra bella Pastora oraron por ello, y entendimos que solo nosotros podíamos derribar ese gigante que nos estaba atormentando. En ese tiempo me refugié en la que ha sido mi palabra rhema que me fortalece en cada prueba:

“No temas, porque yo estoy contigo; No desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo. Siempre te ayudare, siempre te sustentare con la diestra de mi justicia.” Isaías 41:10

En mis momentos difíciles de miedo, temor y angustia, siempre declaraba esta palabra, hasta que me revestí de poder y de autoridad, me di cuenta de que esta situación no era nada de enfermedad, era algo espiritual, lo cual se convirtió en noches de guerra espiritual y de veladas, en las cuales el Espíritu Santo siempre nos colocaba a orar a las 3:00 de la mañana, la cual era la hora donde más nos atormentaba dicha angustia.

Hasta que el Señor me habló y me dijo “Debes hacerlo no solo en la oración sino debes clamar y reprender en lenguas” . Lo hicimos por más de 3 horas junto con mi esposo hasta que sentimos paz, no solo en nosotros, sino en nuestros hijos, porque estábamos durmiendo con ellos. Fuimos libres y entendimos que ante esta angustia que nos estaba desestabilizando, teníamos que ser sabios y guardar la calma, porque la unción y el poder solo venían del Espíritu Santo en nosotros. 

Gracias a Dios regresamos a nuestra habitación y entendimos que solo debemos tener fe y dejar nuestras cargas en la cruz porque detrás de ella obtenemos la victoria.

Como nos enseñó la Pastora Claudia:

“Levántate como conquistador, no te quedes en el desierto, revístete con el poder que solo te da el Espíritu Santo”

Con mucho Cariño, Alberto y Andrea Castellanos.







Comentarios

  1. Que lindo testimonio Andreita, porque entendieron que no era algo físico, sino espiritual y solo por el poder del Espíritu Santo pudieron vencer. Un abrazo 🤗

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  2. Amigos de la fe. No fueron momentos fáciles el querer salir de esa situación y no encontrar la salida. Pero nunca desmayaron. Sino que perseveraron y ahora son usados por Dios para ser instrumentos para llevar liberación a otros. Un abrazo.

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  3. Tremendo testimonio y por lo cual son personas de perseverancia oración y clamor Dios los bendecirá ahora y después muchas gracias por compartir sus experiencia y testimonio se les quiere bendiciones.

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  4. Que buen testimonio, los felicito porque le han creído a Dios y serán Luz para toda la familia.

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