TU HACES LA DIFERENCIA

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” 1 Pedro 2:9 RVR1960

“Escribimos la historia de nuestra vida haciendo eco de la historia que creemos”, (Pastor Andrés Spyker). Piensa en esta frase por un momento y cómo aplica a tu propia vida.

Ahora piensa en las personas que te rodean, las historias que pueden haber creído acerca de ellos mismos, y la manera en la que esas historias se desenvuelven, afectan a otros y conectan entre sí.

Pregúntate:

✓ ¿Qué historia estamos tratando de escribir?

✓ ¿Por qué hacemos lo que hacemos?

✓ ¿Qué nos lleva a pensar, actuar y vivir de la forma en que pensamos, actuamos y vivimos? 

En Mateo 5:14-16 Jesús nos dice que somos “Una luz que ilumina a todos. Como una ciudad construida en la parte más alta de un cerro y que todos pueden ver”.

Luego de experimentar una convención que nos impregnó de la fe de Jesús, recordemos que Dios nos ha hecho luz y esta no existe para estar escondida, por lo que la visibilidad que acompaña a lo que Dios hizo en nosotros tiene una misión: ser y hacer la diferencia.

El hecho de que Dios nos sacara de las tinieblas y nos trajera a su reino de luz maravillosa incluye el llamado de convertirnos en agentes de cambio en el mundo que nos rodea.

Se trata de mostrar a otros la bondad de Dios “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” 1 Pedro 2:9.

Se trata de llevar fruto que toca a otros con su luz y les dice que hay:

✓ Perdón

✓ Esperanza

✓ Vida nueva en Jesús

Dios tiene un plan para nuestra vida, si decidimos seguir sus pisadas. Aunque la vida sea una batalla, Jesús nos ofrece su ayuda y compañía cada día de nuestro transitar en este mundo. Somos parte de su reino, tenemos una nueva oportunidad para ser luz, que el fruto del Espíritu Santo se manifieste en nosotros y a través de su eterno amor transformar a otros. Y además la inigualable posibilidad de hacer la diferencia para uno, para muchos o para todos. ¡Hoy te invito a que brilles con tu luz y hagas la diferencia!

Oración:

Padre, gracias por llamarme a ser luz donde quiera que voy y con la historia que me has dado. Te pido que me des el valor suficiente para convertirme en un agente de cambio, con el propósito de iluminar a la gente que tengo a mi alrededor. Te amo, Señor. En el nombre de Jesús, amén.

Con Cariño, Rossemarie Rizzo Martinez.

Pastora MCI Bogotá.



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