EL ABRAZO DE MI PADRE
“Me
levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y
contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo, hazme como a uno de tus
jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio
su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello y le
besó”. ¡Claro que sí!
Ya lo identificaste es una porción de la parábola del hijo prodigo.
Este
joven pidió la herencia a su padre estando en vida; y sabemos que el testamento
o la herencia solo se hacen efectivos cuando el testador muere. Hijo prodigo
quiere decir: el que despilfarra, malgasta todas las bendiciones que su padre
le ha dado.
Recordemos
que eran dos hijos y uno de ellos, el menor, pidió a su padre los bienes o
herencia que él creía que le pertenecían. Su primer error fue la mala actitud al
colocar los bienes materiales por encima del padre, lo que demostró su interés
por todo lo vano y material.
La
Biblia dice: “Amarás al señor tu Dios por encima de todas las cosas” El
problema es que nos fijamos en las añadiduras por encima de nuestro Padre Dios.
Este hijo reclamaba la herencia en vida de su padre; o sea que mató todo
sentimiento de amor por su padre; quería la bendición antes de tiempo y una
bendición forzada se puede convertir en una maldición, podemos ver más
adelante, que no era el tiempo ni estaba preparado para recibirla y poderla
disfrutar.
Tal
vez en lo más profundo de su corazón, tenía un gran vacío y pensó que afuera
habría algo de lo cual se estaba perdiendo y podría llenarle; despreció todos
los privilegios que tenía en la casa de su padre y estando junto a él. Seguramente
miró al mundo y todo lo que el diablo le ofrecía.
Es
como cuando tenemos bienes, pensamos que no es suficiente, y pecamos con
codicia anhelando lo que no nos corresponde y creyendo que Dios no es
suficiente.
V.
13 “Juntándolo todo se fue lejos y desperdicio su herencia viviendo perdidamente”
Cuantas
veces Dios nos ha bendecido y nos alejamos de Él; tristemente hemos visto muchos
casos de personas que pidieron por su necesidad, trabajo, salud, sentimientos y
al obtener la respuesta se alejaron de Dios.
Este
mismo problema alejó ese hijo de la casa de su padre y de los privilegios que
gozaba (No te alejes cuando Dios te bendiga). Tal vez estás recordando como
despilfarraste las bendiciones que Dios te dio en algún momento.
Luego de todo esto vemos como se empiezan a notar las consecuencias de ese mal actuar.
Perdió absolutamente todo.
Comenzó a faltarle todo, de tal manera que sabemos dónde terminó durmiendo y qué clase de comida tenía
Tocó fondo, reflexionó y recordó su posición cuando estaba en la casa de su padre y junto a él.
Fue
redargüido por el Espíritu Santo, despertó, tuvo un momento de lucidez y pensó
con claridad, reaccionó y recordó la posición original al lado de su padre y en
su casa. Esto lo llevó a tomar tres determinaciones y tres decisiones.
1.
Me
levantaré. Es una determinación con acción. Puede que estés quebrado, enfermo, fracasado,
caído, frustrado ministerialmente, triste, afligido, abandonado, sufriendo una
perdida grande o con problemas familiares, pero levántate. Jamás aceptes estar
postrado, ¡Levántate!
2.
Iré
a mi Padre. A veces buscamos la solución en las fuentes equivocadas, pero
sabemos que la respuesta está en Dios; cuando hablamos de ir entendemos que hay
un camino que debemos recorrer; Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y
la vida, nadie viene al Padre si no por mí” Juan 14:6 La religiosidad
mecánica no nos llevará a Dios, sino solo Jesús al buscarlo de corazón.
3.
Arrepentimiento
genuino. “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos,
y la verdad no está en nosotros” 1 Juan 1:8
“Si confesamos nuestros pecados el es
fiel y justo para perdonar nuestro pecado y limpiarnos de toda maldad”
Nuestro Padre nos está esperando y si practicamos
estos tres principios, nuestras vidas cambiarán de una manera sobrenatural y
volveremos a la comunión con Dios.
Con amor, Germán y Flor Alfonso.

Levántate hermano ve al Padre Dios, a nosotros nos funcionó 😍🙏🏻
ResponderBorrarMuy bonito, gracias
ResponderBorrarMuchas bendiciones
De alguna manera todos en algún momento fuimos hijos pródigos, pero gracias al amor, la misericordia y la gracia de nuestro Padre Eterno, hemos vuelto con El.
ResponderBorrarGracias por tan bella enseñanza Florecita y Germán.