ABRE TUS OJOS
“Te ofreceré sacrificio de alabanza, E invocaré el nombre de Jehová.”
Salmos 116:17
Todos los días afrontamos luchas en muchas áreas de nuestras vidas: en el trabajo, la familia y el ministerio. Pasamos por momentos donde nos preguntamos: ¿Por qué, si sirvo a Dios, parece que el mundo me está ganando la batalla? Es complicado ofrecer ese sacrificio de alabanza del que habla el salmista cuando las cosas son difíciles o no van por el mejor camino. Cada mañana, con nuestros ojos terrenales, vemos cómo el enemigo nos quita terreno y el mundo y los afanes de esta vida nos arrebatan el tiempo que debe ser para Dios. Pero Cristo nos tiene una buena noticia, y es que esos problemas, esas luchas, esa visión que tenemos del enemigo rodeándonos y dejándonos sin ninguna alternativa, solo muestra que nuestros ojos están cerrados. Puede sonar extraño, porque podemos ver con nuestros ojos físicos, pero no con nuestros ojos espirituales.
En el segundo libro de Reyes, capítulo 6, Eliseo y sus criados son rodeados por el ejército del rey de Siria, con la orden de quitarle la vida al profeta y a todos aquellos que le acompañaran, rodeando la casa del profeta con una gran multitud de hombres a caballo, y cada uno de ellos armado, poniendo a los criados de Eliseo en una situación terrorífica. En el momento en que tenían rodeada la casa y estaban a punto de descender al profeta y sus siervos, uno de sus criados se le acercó a Eliseo y le preguntó qué iban a hacer ante tal situación. El profeta, en 2 Reyes 6:17, oró para que sus ojos fueran abiertos al mundo espiritual y a la fe que debían tener en ese momento. Su criado vio entonces cómo una multitud gigante de ángeles a caballo y con espadas de fuego los acompañaba, entendiendo que eran más los que estaban con ellos que los que el enemigo había enviado a hacerles daño.
Nunca debemos olvidar que cada mañana nuestra primordial responsabilidad es orar e invocar el nombre del Señor, porque es él quien pone esa protección a nuestro alrededor. Es él con quien debemos estar agradecidos por tener una nueva oportunidad para vivir y para luchar por cumplir la misión que nos ha dado Dios, de modo que podamos entender que si Dios está en las decisiones que tomamos, así como con Eliseo, nada de lo que haga el hombre va a poder detener lo que Jesús predispuso para nosotros como hijos, porque “Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.” Salmos 138:8
El Señor nos invita a tener la fe que debían tener los criados de Eliseo, porque esa fe es abrir nuestros ojos a lo que no se puede ver a simple vista, y a poder dar alabanza con confianza al Señor sabiendo que nuestra ayuda viene de él y que nuestro socorro no viene de lo que vemos, sino de lo que no vemos: “Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.” Salmos 121:1-2.
Te invito a hacer la siguiente oración: “Señor Jesús, gracias por la maravillosa oportunidad que me das de vivir y de poder compartir con la gente que tengo cerca. Te rindo honor, gloria y alabanza a ti, porque tú creaste los cielos y la tierra, y me creaste a mí con el propósito que me diste desde antes de ser concebido por mis padres. Aunque sabes las dificultades que vivo todos los días, te agradezco porque sé que tienes todo bajo control y no hay acontecimiento que ocurra sin que tú le hayas visto antes. Gracias por este nuevo día y te ruego, papá, abre mis ojos para ver lo que toda mi vida no he podido, en el nombre de Jesús. Amén.”
El Señor les habla a través de Wilson Leal.

Muy lindo el devocional, me gustó el tema y se que es algo que se puede aplicar para la vida de todos. Felicidades a Wilson Leal por hacer esto y se puedan tener mas tiempos tan lindos para poder aprender sobre Dios. Mateo Leal.
ResponderBorrarAmen
ResponderBorrarAmén Wilson, gracias por este blog, recordándonos la importancia de fijar cada día nuestra mirada en lo que es eterno e importante🙌🏼
ResponderBorrar-Mariale Rey Rizzo
Amén, Que lindo devocional, a diario nos vemos enfrentados a múltiples situaciones pero basta con tener activo el visor de lo eterno. Fijar nuestros ojos en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. Hebreos 12.2
ResponderBorrarMuchas gracias Wilson por esta enseñanza, es importante aprender a ver las cosas con los ojos espirituales, a través de la Fe
ResponderBorrarDavid Bermudez