No me pongas a esperar

 


“La higuera ha madurado sus higos, y las vides en flor han esparcido su fragancia. ¡Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven conmigo!”

*Cantares 2:13*

La impaciencia de nuestro tiempo

En el siglo XXI, la espera es casi intolerable. Vivimos en una era de gratificación instantánea: el café es instantáneo, la sopa es instantánea y las noticias llegan en tiempo real. Sin embargo, con Dios, las cosas funcionan de manera distinta. Él no tiene prisa. Es ordenado y disfruta de los procesos paso a paso. Dios se tomó su tiempo para crear los cielos y la tierra, luego los animales. Todo debía estar listo para la llegada de la humanidad. Creó al hombre con sus propias manos, a su imagen y semejanza, y después, en su infinita misericordia, creó a Eva como ayuda idónea.

El proceso de la madurez

Así como Dios se tomó el tiempo para crear a Eva, también lo hace con nosotros. Como dice el verso, solo cuando la higuera está madura, da fruto. En nuestro proceso como pareja, desde conocernos, pasar al noviazgo, comprometernos y llegar al matrimonio, fue difícil entender esto. Queríamos que todo fuera rápido. En nuestra impaciencia, momentos que debían ser hermosos se convirtieron en tiempos de amargura y desesperanza. Sentíamos que todos estaban en nuestra contra: amigos, autoridades, incluso llegamos a dudar del respaldo de Dios en nuestra relación. Esta manera de pensar solo revelaba nuestra falta de madurez para avanzar.

La recompensa de la espera

Mirando atrás, aunque fueron tiempos dolorosos, damos gracias a Dios porque aprendimos a confiar y entendimos que las cosas sucederían a su manera y no a la nuestra. Cuando la palabra menciona que las vides han esparcido su fragancia, imagino un campo con el fruto listo para ser cosechado, acompañado de alegría y satisfacción. Todo a su debido tiempo, ni antes ni después. Bien dice la palabra en el libro de Mateo: “¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?”. Disfrutar del paisaje es parte del viaje y nuestra naturaleza humana está muy lejos de entenderlo.

Confía en el tiempo de Dios

Querido lector, si hoy estás pasando por un tiempo difícil y sientes que Dios se tarda en responder, ya sea en tus sentimientos, ministerio, finanzas, familia, salud, etc., ocupa tu tiempo en entrar en intimidad con Dios y permítele hacer su parte. Él sabe lo que hace, es tu Padre y quiere lo mejor para ti. No te dará algo que, si no estás listo, podría dañarte. Queremos compartir esta promesa: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” 2 Pedro 3:9


Un abrazo, Jonathan y Anita Galvis





Comentarios

  1. Amén esperar en el señor trae la bendición correcta Gracias por tan lindo mensaje

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  2. Amen, debemos ser pacientes y confiar en que todo lo que nuestro padre permite en nuestro andar, obra para bien. Gracias por sus palabras.

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  3. Lo más difícil del proceso es que en ocasiones uno se siente atacado y no es haci Dios te moldea ❤️

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  4. Amén, Los planes de Dios son perfectos

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