SENTIMIENTOS INDESEADOS
Quítense de
vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes
sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como
Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Efesios 4:31-32
En cierta ocasión hablaba con un
amigo de la iglesia que trabajaba en un restaurante que era propiedad de unos
ciudadanos chinos y le preguntaba si él comía del arroz chino que preparaban y
él me dijo:
- Sí, cuando yo hago la ollada de
arroz chino sirvo mi plato y lo escondo”
- ¿Y por qué lo esconde? Le pregunté,
¿Acaso esa gente es tacaña y no lo dejen comer?
- Sí, sí me dejan comer, respondió.
El asunto es que el dueño del restaurante me dice que lo llame cuando ya esté
listo el arroz, porque él viene y lo escupe. Para ellos es de buena suerte
escupir la ollada de arroz, porque creen que así se vende más rápido.
Así que en el comedor uno ve la
mesa elegantemente puesta, los cubiertos en su orden, los platos impecables…
Pero uno no sabe lo que sucede dentro de la cocina de cualquier restaurante.
Algo semejante pasa con la vida
del cristiano, nosotros generalmente nos vemos muy bien, nos colocamos la mejor
ropa para asistir el domingo a la iglesia, nos comportamos de forma correcta, no
fornicamos, no adulteramos, no nos emborrachamos, no consumimos drogas, no le
robamos nada a nadie, en resumen, vendemos una imagen excelente delante de los
demás.
Pero a medida que vamos creciendo
y vamos dando fruto, de alguna forma perdemos de vista lo esencial y empezamos
a vivir en pecado, pero no en pecado evidente como el moral, de violencia o de
injusticias, sino muchas veces en un pecado de malas actitudes, menosprecio
hacia los demás, orgullo, altivez, arrogancia, manipulación, soberbia o
apariencias.
Si vamos al antiguo testamento
nos daremos cuenta cómo en la ley de Moisés se condenaban las conductas
pecaminosas, por eso en los diez mandamientos dice “No matarás, no robarás, no
adulterarás, no codiciarás ninguna cosa de tu prójimo, no fornicarás y de ahí
se desprenden todos aquellos pecados escandalosos.
Pero en el nuevo testamento el
Señor Jesús no solamente señaló las malas acciones sino también señaló las
malas intenciones, pues dijo:
“cualquiera que
mira a una mujer para codiciarla, ya ha cometido adulterio con ella en su
corazón”.
Mateo 5:28
También señaló la intención con
la que ofrendamos en la iglesia y mostró que para él era mucho más importante
la actitud con que ofrendamos que la cantidad que ofrendamos.
“Entonces
llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre
echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les
sobra; pero esta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento”.
Marcos
12:43-44
En otras palabras, la Ley nos
llama a tener las acciones correctas pero la gracia nos llama a tener las
actitudes correctas.
En el texto inicial Pablo nos
llama a tener una vida concordante, no solamente en nuestras acciones
exteriores, sino en nuestras actitudes interiores, que seamos intachables en
nuestro corazón, en nuestras actitudes, en nuestra disposición de ánimo para
con los demás, en el amor con el que hacemos las cosas y con que tratamos a las
demás personas. Esto es un nivel más alto de santidad porque no debemos parecer
santos solamente a los ojos de los hombres, sino que tenemos que buscar ser
realmente santos ante los ojos de Dios
Uno de los grandes errores que
cometemos muchos cristianos, es que creamos nuestra propia escala de valores y
comportamiento y adquirimos un sesgo de excepción en el cual pensamos que hay
muchas cosas que están mal, pero algunas se nos permiten a nosotros por lo que
hacemos o por lo que somos. Pero no debemos perder de vista que tenemos que ser
más exigentes con nuestras propias actitudes que con las de los demás. Así que
nuestra humildad tiene que ser superior, nuestro servicio tiene que ser más
excelente, nuestra obediencia tiene que ser más pegada a la palabra.
Y cuando miramos el fruto del
espíritu que es “Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre y templanza” podemos notar que la mayoría de estos rasgos del
fruto del espíritu en nuestras vidas, tienen que ver con nuestras actitudes,
así que podemos hacer las mismas buenas cosas con una actitud espiritual o con
una actitud carnal.
Podemos llevar a cabo el servicio
a Dios con una actitud espiritual o con una actitud carnal. Entonces en este
texto Pablo nos intima a que seamos realmente espirituales, reflejando el
carácter de Cristo en todo lo que hacemos, ese es el siguiente escalón, que no
tengamos una imagen de cristianos delante de los demás, sino realmente una
imagen honesta y sincera delante de Dios, siendo totalmente transparentes para
ser transformados por él y no esconder nuestras debilidades debajo de una
máscara de cristianismo. Enfoquémonos en el buen trato hacia la gente, lo cual
no significa que seamos permisivos con el pecado o que dejemos de corregir y
formar. Significa hacerlo con amor verdadero como Jesús lo haría.
Oración: Padre bueno, por favor
mira a lo profundo de mi corazón, examina mis actitudes, los pensamientos y
sentimientos que me mueven. Sana mi corazón y mis emociones para que
verdaderamente destile tu amor en todo lo que haga y en la forma en que trato a
los demás, aun a las personas más difíciles.
Con amor, Alex y Leo Ardila.
Amén que bonita reflexión ,tener una verdadera relación con JESUS nos lleva a tener la actitud correcta
ResponderBorrar❤️
BorrarTodo el poder y conocimiento de nuestro corazon es de Jesus.
ResponderBorrarAsí es.
BorrarGracias por las palabras. Es tomar un alto en el camino y reflexionar sobre las pequeñas acciones y sentimientos que nosotros como cristianos llevamos en nuestro corazón. Impactante que miremos primero nuestra viga en el ojo, antes de ver la paja del ojo del otro
ResponderBorrarAmen
BorrarExcelente reflexión ,el único que nos puede ayudar a cambiar nuestras actividades es el bendito Espíritu Santo,nuestro ayudador.
ResponderBorrarTotalmente.
BorrarSer uno sólo en Cristo. No ser de doble animo. Gracias por este hermozo ejemplo
ResponderBorrarGracias por tu ayuda.
BorrarGracias x esa maravillosa reflexión y si es mejor dejar que sea Dios moldeando cada dia nuestro corazón y llenando de amor para con los demás, El amor cubre multitud de faltas y damos de lo que tenemos
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BorrarQue lindo practicar siempre está oración🥹👊🏽, y lograrlo ya que debemos tener mucha paciencia con muchos alrededor de nosotros..
ResponderBorrarSin palabras tienen toda la Razón debemos Reflejar al señor en todas las áreas de nuestras vidas gracias Leito y Alex bendiciones
ResponderBorrarDe acuerdo, Luz Mery.
BorrarTremendo lo que muchos veces no vemos que debemos reflejar el fruto del Espíritu Santo gracias por esta reflexión. Bendición
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BorrarAmén y amén
ResponderBorrar🙌🏻👏🏻
ResponderBorrarDespués de esto nada de arroz chino, mentira gracias por enseñarnos con su amor y ejemplo
ResponderBorrarJajaja
Borraramén y amén. Es mirar esas pequeñas zorras (distracciones o pecados aparentemente pequeños) que echan a perder las viñas.
ResponderBorrarAsí es.
BorrarAmén gracias por recordarnos que el verdadero cristiano siempre debe reflejar el carácter de cristo 😇
ResponderBorrarGracias por este poderosa enseñanza, todo lo que hagamos debe ser con la mejor actitud.
ResponderBorrar😍
BorrarQ buena enseñanza
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