Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida. [25] Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca.
MATEO 7:24-25
La famosa y turística Torre de Pisa en Italia no está inclinada porque esa fue la concepción de quienes idearon su construcción, sino porque no se realizó un adecuado estudio de suelo. En inicio, la obra era vertical, pero con el paso del tiempo fue inclinándose debido a que está ubicada en un suelo inestable y no cuenta con cimientos para soportar el peso de sus 56 metros de altura. Esto nos demuestra cuán importante es realizar un estudio de suelo en donde se piense planificar, diseñar y ejecutar algún proyecto de construcción.
Jesus tenía muy claro este concepto, el lugar donde vamos a construir nuestras vidas depende mucho del "suelo" ya que de lo contrario con el tiempo esa construcción se pude echar a perder.
La roca que nos habla Jesus en estos versículos sirve para entender lo sólido, estable e inconmovible que es Dios, y así poder apoyarnos en El sin temor. Las casas en esta parábola representan nuestra vida, tú y yo al igual que estos hombres, estamos edificando nuestras vidas. La tormenta, los vientos y las dificultades vinieron para ambos y de la misma manera, por mucho que intentemos hacer las cosas de manera íntegra y evitar la dificultad, habrá tormentas en nuestras vidas que traerán consigo adversidades, dolores y pérdidas, ya que vivimos en un mundo caído. Lo importante, es que cuando vengan esas tormentas, podamos estar firmes, y así poder enfrentarlas. El tiempo que hemos estado cavando para encontrar nuestra roca firme, nos ha ayudado a madurar, a entender el propósito de Dios en nuestras vidas, a servirle de corazón, buscar su presencia, su guianza, nos ha llenado de esperanza, y nos ha ayudado a diferenciar entre la roca y la arena. Él es único que nos puede dar las fuerzas para seguir construyendo nuestras vidas y la de nuestras familias. Todos en algún momento hemos tratado de construir en un suelo que no es estable, hemos dedicado tiempo, esfuerzo, lágrimas, y los resultados no han sido los mejores, no te desanimes, te motivamos a que sigas profundizando, quita la arena que está estorbando tu vida y no te deja ver claramente, el hombre que construyo sobre la roca se demoró más tiempo que el que construyo sobre la arena, puede ser que llevas años en tu proyecto de vida y no has terminado tu “casa” pero te aseguro que si Jesus es el arquitecto tu vida, esta no se derrumbara.
Con cariño Jorge y Marcela Bejarano


Amén muchas gracias por esta enseñanza que nos recuerda que a pesar de las dificultades en quien está cimentada nuestra fé.
ResponderBorrarGracias por esta reflexión.
ResponderBorrarAmen muchas gracias por su gran enseñanza en verdad el centro de nuestras la roca es jesus.Andrea Medina.
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