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PERSEVERAR EN LA FE MIENTRAS 

Perseverar con paciencia es lo que necesitan ahora para seguir haciendo la voluntad de Dios. Entonces recibirán todo lo que él ha prometido.

Hebreos 10:36

El proceso de espera desde cuando Dios da una promesa a cuando esta se cumple, av eces es largo, a veces corto, pero siempre demanda perseverancia, confianza y fidelidad, y que mejor palabra para reunir estas 3 características que la fe.

Este año fue un reto constante para mi fe, en donde me preguntaba si iba o no a cumplirse lo que Dios me había dicho, pero la mayoría del tiempo mi mayor pregunta iba dirigida al CUÁNDO.

Al principio el reto fue en mi área académica, ¿Cuándo podre volver a estudiar?, ¿Cuándo Dios proveerá para mi semestre?, ¿Será que puedo empezar a estudiar en la universidad?; cada vez que le hacía estas preguntas a Dios, Él no las respondía, nunca me dijo el cuándo, en vez de eso me instruía en su voluntad para mi relación con El, con mi familia e incluso en mi carácter, en esas instrucciones que me hacía, muchas de ellas me llegaron a desanimar por completo y el proceso de perseverancia llevo más de lo que esperaba, pero entendí que en su perfecta voluntad era mejor que yo hiciera, dejara de hacer y entregará. A medida queu Fe pasando el tiempo me deje de fijar en el a que horas o en qué mes, día iba a volver a estudiar y me concentre más en perseverar y mantenerme fiel a lo que Él me decía y quería de mí.

Al poco tiempo Dios respondió mi duda y me prometió que Él como mi padre iba a proveera Para mis estudios y ahora me encuentro estudiando en la universidad que anhelaba.

Con esto y otros retos del año entendí que aun cuando la paciencia en tiempo de espera es algo importante, buscar en medio de ese tiempo la voluntad de Dios en todas las áreas de tu vida (no solo la que incluye la promesa) es aún más esencial, porque en medio de la obediencia, constancia y fidelidad que hay cuando tú buscas hacer lo que Dios te dice, ahí es cuando El prepara tu corazón y tu vida para recibir ese regalo que tiene para ti. En estos momentos que ya recibí mi promesa me di cuenta de que el Señor me instruía en áreas de mi vida cuando estaba en espera que me llevaron a poder tener la bendición, saberla cuidar y honrar a Dios en mi universidad.

Por eso te invito a preguntarle a Dios no el cuándo llegará tu promesa, si no, cuál es su voluntad en tu vida para prepararte, así mismo te animo a que si el proceso de preparación es largo, no desfallezcas, sino que confíes en El Dios que todo lo puede y tiene un propósito con cada cosa.



Con cariño, Laura.




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