ME BASTA TU GRACIA
¿Vivir por gracia?
¿Pero cómo lo logramos?
¿Cómo nos podemos mantener bajo la gracia?
“Pero Dios me ha contestado:
<<Mi amor es todo lo que necesitas.
Mi poder se muestra en la debilidad.>>
Por eso prefiero sentirme orgulloso de mi debilidad,
para que el poder de Cristo se muestre en mi”.
2 CORINTIOS 12:9
TLA
Para que nos acerquemos a entender la profundidad de este versículo, solo tenemos que mirar cómo el Espíritu Santo ha levantado y sigue sosteniendo a nuestra amada Pastora Rossemarie, en estos 46 meses de ausencia de su esposo y nuestro Pastor Alejandro. Y cómo lo hace con cada uno de nosotros en nuestras luchas personales.
Pero estar en debilidad no solo es ser sencillo de corazón, es atravesar por un quebranto que minimiza nuestro ser. Es convertirnos en una vasija rota en donde puede posar el poder de Dios.
La lucha que trae ese quebranto no solo consiste en si confiamos o no en Dios, sino que despierta un anhelo desesperado por ser sanado o restituido de la perdida. Pero en ocasiones la respuesta de Dios es “Eso no te lo voy a conceder, tienes que aumentar tu confianza en mí”.
En este punto es evidente y palpable el consuelo de Dios, él no permite que se distorsione el enfoque o propósito por el cual estamos aquí.
“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad;
pues que hemos de pedir como conviene, no lo sabemos
pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”
ROMANOS 8:26
RVR 1960
Estos hombres y mujeres inconmovibles en medio del quebranto se convierten en la obra maestra de Dios.
Uno de los hombres más brillantes y poderosos en el Espíritu que haya existido, la persona con mayor influencia en el mundo del Nuevo Testamento después de Jesucristo, tuvo ese tipo de lucha, estamos hablando de Pablo. Un gigante de la fe que pasó por estas cosas.
Lo mejor de Dios no va a estar a la mano de los fuertes o de aquellos que aparentan ser fuertes, está a la mano de los que reconocen que están limitados, quebrados, que están batallando. Pablo oró tres veces, y la respuesta fue “Bástate mi gracia” (En el Getsemaní el Señor también oró tres veces, “Pasa de mi esa copa” pero decidió que iba a hacer la voluntad del Padre).
El camino para ver el poder de Dios no necesariamente es que Dios quite cosas que duelen, sino que yo descubra que la gracia del Espíritu Santo es todo lo que necesito.
El sistema del mundo es mostrar que somos capaces y fuertes, el mundo nos programó para demostrar que somos competentes, esto es un choque con lo que Dios nos enseña, en la vida espiritual esto no funciona así. El poder de Dios se manifiesta en los catalogados poca cosa.
Estamos aquí porque la Gracia de Dios nos ha sostenido.
Ahora miremos en el evangelio de Juan 21:18. Una escena después de que el Señor Jesús le preguntó tres veces a Pedro si lo amaba, luego le dijo:
“De cierto, de cierto te digo:
Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías;
más cuando ya seas viejo, extenderás tus manos,
y te ceñirá otro, y te llevará donde no quieras”
JUAN 21:18
RVR 1960
Por favor comenten quién les parece más fuerte:
a.- El joven Pedro, impulsivo, volátil, temperamental, de respuestas rápidas y cerebrales o
b.- El viejo Pedro, ungido, calmado, tranquilo, procesado, sabio.
Concluimos con estas ideas:
La fortaleza está en la dependencia que produce la debilidad.
La victoria viene a mi por Dios y no por mi.
La Gracia es dependencia, la Ley es autosuficiencia.
ORACIÓN
Señor, perdona si mi naturaleza todavía es tan fuerte que empaña lo que quieres hacer en mí. Hoy como la primera vez, te acepto en mi corazón y anhelo que guíes mi vida.
¡Te amo Jesús!
Con amor, Flor Marina Cortes.

Amén
ResponderBorrarPorque cuando soy Débil y me rindo en el Señor! El me hace fuerte !!! La Clave es rendirnos a Él!!
ResponderBorrarB)PEDRO EL QUE ESTA CALMADO
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