Mansedumbre con Poder
Declarando la Voluntad de Dios en Humildad
"Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad."
Mateo 5:5
· En nuestro andar cotidiano, el fruto del Espíritu de la mansedumbre a menudo se percibe erróneamente como debilidad. Sin embargo, la Palabra de Dios nos revela que es una fuerza poderosa bajo control, una humildad que se alinea con la autoridad divina y permite que la voluntad de Dios se manifieste en nuestras vidas.
· Personalmente, he descubierto que la mansedumbre no nos confina a la pasividad frente a los desafíos. Al contrario, nos establece en una posición de autoridad espiritual que ya nos ha sido otorgada en Cristo Jesús. La Escritura nos dice en Efesios 2:6 que estamos sentados juntamente con Él en los lugares celestiales. Desde esta perspectiva de victoria, nuestras declaraciones de la Palabra de Dios trascienden la simple súplica; se convierten en proclamaciones llenas de fe de la verdad de Dios sobre las circunstancias que enfrentamos.
· En mi propia vida, he experimentado el poder transformador de declarar la Palabra de Dios con esta actitud de autoridad, nacida de la humildad y la confianza en mi posición en Cristo. No se trata de una exigencia arrogante, sino de un acto de fe que reconoce la soberanía de Dios y el poder inherente en Su Palabra.
· En varias ocasiones frente a necesidades financieras apremiantes y problemas que parecían no tener solución. En lugar de sucumbir a la ansiedad, tomé la promesa de Filipenses 4:19 como una verdad personal y la declaré con la convicción de que mi Padre celestial supliría esas necesidades. No han sido oraciones de ruego desde la derrota, sino proclamaciones confiadas de promesas divinas. Las respuestas han llegado de maneras que solo Dios pudo orquestar, fortaleciendo mi fe en Su fidelidad.
· De manera similar, al enfrentar situaciones de enfermedad en mi familia, he aprendido a declarar las promesas de sanidad que encontramos en la Palabra de Dios (Isaías 53:5, 1 Pedro 2:24). Esta declaración, hecha con un corazón humilde pero firme en la fe, reconociendo la autoridad que tengo en Cristo, ha sido testigo del poder sanador de Dios manifestándose de formas maravillosas.
· Es vital comprender que esta autoridad espiritual se ejerce en el contexto de la mansedumbre. No actuamos por nuestra propia fuerza o voluntad, sino como instrumentos del poder de Dios. La mansedumbre nos guarda del orgullo y nos mantiene sensibles a la guía del Espíritu Santo, asegurando que nuestras declaraciones estén alineadas con la perfecta voluntad de Dios.
· Así como fuimos elegidos por Dios para llevar fruto (Juan 15:16), también somos llamados a caminar en la autoridad que nos ha sido delegada, revestidos de un espíritu manso. No somos víctimas de las circunstancias, sino embajadores del Reino de Dios, equipados con la poderosa Palabra para declarar Su verdad y ver Su reino establecerse en la tierra.
· Hoy te animo a abrazar esta verdad transformadora: tienes una posición de autoridad en Cristo. Cultiva la mansedumbre en tu corazón y declara con fe y poder la Palabra de Dios sobre cada desafío, confiando en que Él está contigo y Su poder se desata cuando hablamos en línea con Su voluntad.
· RECUERDA: "Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas" (2 Corintios 10:4). Camina en este poder con mansedumbre y declara la victoria de Dios en tu vida. Se responsables con cada palabra que sale de tu boca porque tiene poder como heraldo que eres proclamando lo que ya está escrito en la palabra y lo que proclames sucederá lo veas o no.
Cordialmente; Andres Ardila.

Si, así es, gracias Andrés, yo también creo que la palabra que es poder, se activa cuando reconocemos nuestra posición en Cristo. Es la sencillez del corazón sabiendo que usamos bien las armas de nuestra milicia. 🌹🩸♥️
ResponderBorrarGRACIAS ALEX por esa palabra es más poderosa y cortante que toda espada de dos filos hay que usar paracaídas necesidad y ocasión amén
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