La obediencia precede a la victoria
“Josué ganó porque obedeció instrucciones
específicas de Dios. Nuestra victoria depende de caminar en obediencia”
Josué 6:2
Josué
fue el sucesor de Moisés y tenía una gran misión, llevar al pueblo a la tierra
prometida. Moisés no la tuvo fácil, ya
que tenía que derribar el muro de Jericó para poder entrar a la tierra
prometida y luchar contra gigantes, sin embargo, Dios ya tenía todo eso resuelto.
Dios le dio unas instrucciones específicas a Josué para lograr derribar los
muros de Jericó y gracias a su fe en Dios y a su obediencia obtuvo la victoria.
Recordemos que los israelitas debían rodear el muro 6 días y al séptimo debían
gritar fuerte para derribar la muralla, y así fue.
Nosotros
como discípulos de Jesús también tenemos misiones muy importantes. Por ejemplo,
Dios en su palabra nos ordena que tenemos que difundir y compartir su palabra
por todo el mundo, pero ¿realmente lo estamos haciendo? A veces, nos
conformamos con lo fácil, con lo sencillo, pero Dios nos incómoda para que
obedezcamos su palabra y su voluntad.
Quiero
recordar que todos nosotros tenemos una cita pendiente con Dios y él nos hará
rendir cuentas de nuestras acciones aquí en la tierra, por ende, también es
importante tener temor a Él y obedecerlo, porque Él siempre va a querer lo
mejor para nosotros y quiere salvarnos del abismo de fuego.
Muchas
veces pasamos por momentos difíciles y tenemos muchos problemas, pero quiero
recordarte que todo eso que nos pasa no es porque Dios nos quiera ver mal. Es a
causa de nuestra desobediencia. Nosotros al ser descendientes de Adán y Eva
tenemos dentro de nuestro ADN pecado, pero nuestra obediencia a Dios puede no
solo limpiarnos a nosotros, sino a nuestras futuras generaciones.
Algunas
veces Dios nos ordena hacer cosas que no logramos entender, así como paso con
Josué. Seguramente el pueblo no lograba entender cómo un grito podía derribar
una muralla, pero aun así tuvieron fe en que Dios los ayudaría en ese momento
tan difícil e importante para ellos. Justamente es eso lo que nosotros tenemos
que hacer, simplemente confiar en Dios y aunque no sea fácil, tenemos que
dejarle a él nuestros problemas y cargas porque es el único que puede tener
todo bajo control, ya que en nuestras fuerzas no podemos.
Finalmente,
no olvides que Dios te ama y si estás pasando por un momento difícil, te invito
a que reflexiones y puedas pedirle perdón si no hiciste caso a lo que Él te
mandaba. Recuerda que somos hijos de Dios y él siempre quiere lo mejor para
nosotros.
Con cariño, Julieth Mora.
Amén y amén
ResponderBorrarQue a pesar de nuestras limitaciones podamos avanzar para ver la bendición de Dios en nuestra vida
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