CUMPLIR EL LLAMADO DE DIOS

 



“Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”

(Romanos 8:30)


Al comenzar este año he reflexionado mucho sobre el plan de Dios para mi vida y para cada uno de mis hijos y he concluido que hay un plan especifico que lleva nuestro nombre.

En este pasaje el apóstol Pablo nos recuerda que nuestra vida no es fruto del azar. Dios tiene un plan perfecto y amoroso para cada uno de nosotros. Él nos llamó primero, aun cuando no lo buscábamos. Nos justificó por medio de Cristo, perdonando nuestros pecados y dándonos una nueva identidad. Y no solo eso: también nos promete la gloria futura, una vida transformada que podremos vivir junto a El ahora y en la eternidad. 

Analicemos cada una de las cosas que Dios hizo en esta cadena de salvación, primero nos predestino, ser predestinados quiere decir que tu y yo hemos sido amados desde el principio cuando estabas siendo formado en el vientre de tu madre allí el Señor ya te había amado, el siguiente paso es que nos justificó a través de su sangre perdono nuestros pecados y nos dio una nueva identidad como hijos suyos Y por último también nos promete la gloria futura, una vida transformada y eterna junto a Él.

Tal vez en algunos momentos has caminado con dudas, culpas o temores, pero Romanos 8:30 nos asegura que Dios no abandona la obra que comienza. Si Él te predestino, te llamó, también te sostiene para darte una gloria eterna. Hoy puedes tener algunas luchas, pero tu final ya está asegurado en las manos de Dios.

ORACION

Papa Dios gracias por haberme amado desde que estaba siendo formado, hoy me rindo a ti sabiendo que mi llamado comenzó en tu corazón. Enséñame a vivir con gratitud y confianza, sabiendo que Aquel que me llamó es fiel para llevarme hasta el final. Gracias Señor porque HAY UN PLAN QUE LLEVA MI NOMBRE.


ZULMA CARREÑO



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Porque estar agradecidos en el gozo del Señor?

TRANSFORMADOS POR LA VERDAD