ELEGIDOS Y AMADOs 

Dios nos salvó y nos eligió para que seamos parte de su pueblo santo. No hicimos nada para merecerlo, sino que Dios, por su gran amor, así lo planeó. Dios ya nos amaba desde antes de crear el mundo, pues desde entonces pertenecíamos a Cristo Jesús. 

2 timoteo 1:9 TLA

 Todos venimos a Dios como una respuesta a su llamado para nuestras vidas. Nosotros no iniciamos la búsqueda; Dios nos encontró a nosotros; así que debemos responder a su llamado.

Pero te preguntarás ¿ Por qué me llamó Dios? 

Él Señor tiene un propósito con nosotros, no  conforme a nuestras obras, o por lo fabuloso que hayamos sido o hecho, sino porque Dios dirigió su obra llena de gracia sobre nosotros cuando sólo existíamos como una idea en la mente de Dios.

 Tal como una pareja amorosamente hace planes para un bebé antes de que éste nazca, así Dios planeó para nosotros.

El propósito y la gracia de Dios fueron manifestados en Jesús, Él cumplió con el plan de su Padre para la salvación de la humanidad.

La gracia de Dios refleja su amor incondicional que nos acepta, perdona y restaura, por esto debemos vivir de acuerdo con el propósito de Dios, trabajar todos los días en nuestro llamado y compartir su amor y plan con otros para salvación de muchas familias.

Oración:

Padre, gracias por tu gracia y tu propósito en mi vida. Guíame para estar en tú plan y no salirme de tu propósito. Dame la gracia y favor para alcanzar a muchas familias para que te conozcan y puedan conocer el plan de amor y salvación que tienes preparado para todo el mundo.  Amén

Con amor, Carolina contador.



Comentarios

  1. Gracias Dios por mi vida, ayúdame a cumplir el propósito que tienes para mí, te amo Dios. Amén.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Amén gracias señor por otro día que nos regala y que la gloria sea para ti

      Borrar
  2. Su perfecto amor nos dió propósito, gracias Carito por tu mensaje
    Nohora Torres

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Porque estar agradecidos en el gozo del Señor?

TRANSFORMADOS POR LA VERDAD