EL SEXTO SENTIDO DEL LIDER

Y me dijeron: El remanente los que quedaron en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego. Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.

Nehemias 1:3-4

Cuántas veces hemos visto a alguien alrededor nuestro y hemos sentido dolor en nuestro corazón por alguna circunstancia difícil que esa persona está viviendo y hemos hasta pensado que nos gustaría hacer algo para ayudar, pero al momento nos olvidamos de lo que está pasando y no hacemos nada.

No fue así Nehemías 

Esta es la bien conocida historia de cómo el estando lejos de su pueblo y en una posición de comodidad indaga acerca de la condición de su pueblo, y siente dolor por esa situación.

Pero lo más impactante es como ese dolor que experimenta lo vuelve oración. Nehemías no ignora el problema, no lo olvida, no lo evade, sino que por el contrario indaga, asume responsabilidad espiritual y sobre todo ACCIONA.

Y cuando pudo ir delante de Dios entendió que lo que el pueblo estaba viviendo era consecuencia del pecado y encontró estrategias que le llevaron a reconstruir: nuevas formas de pensar, actuar y organizar el trabajo.

El muro estaba caído y las puertas quemadas a fuego. No había protección, la provisión estaba en peligro y las noticias eran devastadoras. Y probablemente esa es la condición de nuestras casas, de lugares de trabajo, estudio o aún más nuestra ciudad y nación. y cómo vamos a reaccionar ante esas condiciones?

¿Seremos como Nehemías que indagó?   

¿Que se despojó de su comodidad y convirtió el dolor en oración?  ¿O sentiremos dolor, pero no haremos nada?

Nehemías era un copero, no tenía recursos, ni influencias que le permitieran hacer algo significativo al respecto de su pueblo. Es más, el hecho de estar trabajando para el rey y mostrar una expresión de tristeza le hacía candidato para morir, pero tuvo el SUEÑO DE VER A SU PUEBLO RECONSTRUIDO y la gran obra que pudo llegar a hacer comenzó en ayuno y oración y se convirtió en algo grande.

En mi estadía en Londres en la década del 90 solo me llegaban malas noticia de Colombia; narcotráfico, bombas muertes, guerrilla y pasaban documentales por medios televisivos. Esto provocó en mí un dolor profundo por mi nación y al tiempo mucha preocupación por mi familia y yo inconverso no tenía el ejercicio de la oración. Debido a estas circunstancias y otras acelere mi regreso y luego en un corto tiempo después de mi conversión entre en el propósito de Dios para mi vida hasta convertirme en un siervo e intercesor de mi pueblo

Quizás estas esperando que alguien más sea quien haga algo por tus muros y los de tu nación pero se tú el Nehemías que Dios use en este tiempo.

Con amor

Carlos y Stella Castro



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Porque estar agradecidos en el gozo del Señor?