LA GENEROSIDAD
«Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre». 2 Corintios 9:7 (NBLA)
Definición de Generosidad:
Es la cualidad o virtud de una persona que da o comparte de manera desinteresada, sin esperar nada a cambio.
Vivimos en una cultura que nos entrena para pensar primero en nosotros mismos: resguardar lo propio, proteger lo que consideramos nuestro y asegurar el futuro personal.
En este último tiempo la actitud de generosidad puede parecer imprudente, ingenua o incluso peligrosa.
Pero sabes en la bíblia, es una expresión natural de una vida alineada con Dios y formada por Su carácter.
Te recuerdo que La generosidad no comienza en las manos, sino en el corazón. No surge automáticamente cuando hay abundancia, ni desaparece cuando hay limitación.
Jesús habló con claridad sobre el dinero y los recursos porque sabía que ahí se revelan nuestras verdaderas lealtades: a quién servimos y en quién depositamos nuestra confianza.
Ser generosos no significa dar solo cuando sobra.
Significa vivir con las manos abiertas aun cuando sentimos que lo que tenemos es limitado.
La generosidad no se mide por cantidades, sino por disposición.
Damos lo que tenemos en la mano mucho o poco y lo hacemos con libertad. Además, la generosidad no se limita al dinero: incluye el tiempo que ofrecemos, la atención que prestamos, la presencia que sostenemos y las palabras que elegimos compartir.
La falta de generosidad no nace de la escasez, sino del miedo: miedo a quedarnos sin suficiente, a ser malinterpretados, a dar y no recibir. Ese temor alimenta un ciclo de escasez interior que nos encierra en nosotros mismos. Pero el evangelio nos invita a una lógica distinta: una vida que se entrega es una vida que se ensancha, más allá de lo que imaginamos.
La generosidad nos saca del encierro del yo y nos introduce en la dinámica del Reino, donde dar no empobrece, sino que forma el carácter, reordena nuestros afectos y nos hace más conscientes del bien común. Nos recuerda que no somos dueños absolutos de lo que tenemos, sino administradores de lo que hemos recibido.
Vivir generosamente no es perder; es participar activamente en la vida abundante que Jesús prometió.
Aplicación personal:
¿En qué área de tu vida Dios te está invitando a soltar el control y a vivir con las manos abiertas?
Hoy es un día especial por la inauguración de la sede de la Misión Carismática Internacional de la localidad de Usaquen, y necesitamos voluntarios generosos que quieran servir y ayudar a llevar familias que residan en la localidad para extender tu reino de los cielos en este lugar! Ayúdame con tu generosidad !!
Oración:
Amado Señor ayúdame a tener un corazón conforme al tuyo y ser una persona generosa para extender tu reino en esta tierra.
En Cristo Jesús
Amén
Con cariño
Rossemarie Rizzo Martínez
Pastora MCI Usaquen

Así es
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