UNA GENUINA COMPASIÓN

“Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.”

1 JUAN 3:17-18 

Querido Lector:

Actúalmente Elegir Amar en un Mundo que se encuentra dividido es a la verdad un verdadero milagro! 

«Al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor». Mateo 9:36 (NBLA)

La compasión, tal como Jesús la vivió, no fue una emoción pasajera, ni una reacción momentánea; fue una determinación personal constante frente al sufrimiento humano, sostenida hasta el final de su vida. 

Es claro que en medio de un mundo que está marcado por prejuzgar y no comprender al otro como lo es la falta de tolerancia, la compasión se convierte en un acto profundamente contracultural y, hoy más que nunca, inusual.

Por esta razón es necesario poner nuestros ojos en Jesús, porque El no evitó el dolor ajeno ni lo observó desde la distancia; se detuvo, escuchó, tocó y caminó junto a quienes sufrían. Su compasión no fue teórica; fue genuina y real. 

Sabes sus palabras tenían peso porque estaban respaldadas con la coherencia de sus actos. 

Recuerda que Amar, según Jesús, es buscar activamente el bien del otro, aun cuando implique incomodidad, tiempo o sacrificio personal.

- La compasión nos enseña a ver personas antes que problemas. 

- La compasión nos invita a suspender el juicio inmediato y a crear espacio para la dignidad y la restauración del otro. 

- La compasión No justifica el daño ni ignora la verdad, pero tampoco reduce a nadie a su peor momento. 

- La compasión reconoce la complejidad humana y responde con gracia, entendiendo que cada persona carga historias, heridas y procesos que no siempre vemos o entendemos.

Por ello Vivir con compasión requiere valentía espiritual. Implica permitir que el amor de Dios atraviese nuestras defensas, nuestras categorías rígidas y nuestros prejuicios en nuestro interior, para llevarnos a elegir  acercarnos cuando sería más fácil alejarnos, especialmente de quien piensa distinto, de quien resulta difícil o de quien incomoda nuestras creencias.

Sabes “La compasión no transforma el mundo de golpe, pero transforma la manera en que lo habitamos”.

Beneficios de ser una persona compasiva :

Cambia nuestras relaciones, suaviza nuestros juicios y nos forma a imagen de Cristo. Y muchas veces, es ahí —en esa elección diaria de amar— donde comienza la verdadera transformación!.

Aplicación Personal :

¿A quién te está llamando Dios a mirar con más compasión y menos juicio?

Realiza un listado de las personas que a partir de HOY extenderás tu amor para ayudar y guiar al camino del conocimiento de Jesús, colócalo en tu listado de oración de tres e invítalo a una célula. 

Oración:

Amado Señor ayúdame a tener un corazón conforme al tuyo y dame tu amor cada día para amar sin medida y llevar tu mensaje de amor a través de mi vida; amén.

Con Cariño 

Rossemarie Rizzo Martínez 

Pastor MCI Bogotá (Usaquen)



Comentarios

  1. La compasión debe hacer parte de nuestro diario vivir, así como fue parte de la vida de nuestro señor Jesucristo.

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