¡CORRE, VE Y DILE!

“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;
y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.”

1 corintios 15:3-4

En un mundo tan cambiante y lleno de afán, ansiedad y egoísmo, como en el que estamos viviendo, uno de los retos más importantes de todo creyente es llevar el amor de Jesús a las personas, hogares y a una sociedad mezquina que necesita saber de la misericordia del Padre.

Para conocer el verdadero amor, es necesario acercarnos a Jesús, quien se entregó así mismo por ti y por mí, para que a través de su sacrificio en la cruz experimentemos una restauración plena.

A continuación, recordaremos las evidencias del Amor de Jesús por nosotros:

1.  Estuvo dispuesto a tener una entrega total, pues dio su propia vida en sacrificio por nosotros para que experimentemos salvación.

2.  Derramó su sangre en siete ocasiones, dio hasta la última gota de su sangre para que fuésemos redimidos de toda maldad y de la opresión del enemigo. Jesús pagó el precio de todos nuestros pecados.

3.  Soportó toda clase de abusos, experimentó quebranto, y tuvo una muerte cruel y violenta, para hacernos victoriosos.

4.  Experimentó la muerte para darnos vida

5.  Demostró su deseo de restauración de la humanidad yendo a la cruz, siendo sepultado y resucitando al tercer día, para hacernos partícipes de su infinito amor y del cumplimiento de sus promesas.

Querido lector, que no te quede la menor duda de que Cristo vino a esta tierra para darnos de su infinito amor, es momento de que te decidas a experimentar la revelación de la cruz, solo cuando podemos tener la vivencia de la cruz, nuestras vidas nunca más serán las mismas, pues la plenitud de su amor entrará a restaurarte y hacerte más que victorioso por medio de su sangre.

Oración: amado Señor, que a partir de hoy, yo pueda experimentar tu amor, perdóname porque no he valorado tu sacrificio, te he fallado, pero quiero determinarme a vivir en obediencia a ti, y eso me llevará a permanecer en santidad para agradarte, y adorarte en espíritu y en verdad. Te amo y te bendigo mi Jesús. Amén.

Con amor Orlando y Nohora



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Porque estar agradecidos en el gozo del Señor?