DIOS Y MI LIBERTAD

En Corinto unos cristianos podían comer carne del mercado. Otros no, porque les recordaba su vida pasada. Pablo dice: 

Los que pueden, renuncien por los que no pueden.

3 cosas que Pablo nos enseña:

1. Saber no es amar, el conocimiento envanece, pero el amor edifica

Puedes tener razón y aun así estar mal si con tu razón destruyes a alguien.  

2. No todos son como tú 

Lo que a ti no te hace daño, a otro lo puede destruir 

Tu libertad no mide la conciencia de tu amigo. Lo que para ti es normal, para él puede ser tropiezo.

3. Tu libertad tiene freno: tu prójimo

Si la comida hace caer a mi amigo, no comeré jamás

Pablo dice: Prefiero no comer nunca, antes que ser culpable de que mi amigo peque.  

Porque pecar contra tu amigo es pecar contra Cristo 

Antes de hacer algo, pregúntate:

Si hago esto, ¿ayudo a mi amigo o lo hago tropezar?

¿Qué libertad uso que puede herir a alguien?

Si la respuesta es "lo hago tropezar"

 Pablo dice: no lo hagas. Punto.  

Aunque tengas derecho. Aunque seas libre. Aunque tengas razón.

La madurez cristiana no es demostrar todo lo que puedes hacer. Es saber qué decides no hacer por amor a otros para que no caigan.

*Oración:*

Señor, perdóname por las veces que usé mi libertad para mí y no para edificar. Dame un corazón como el tuyo, que renuncia a sus derechos por amor y decido edificar para levantar a otros no para destruir o hacer caer.

Con amor Leonardo y Carolina. 




Comentarios

  1. Sandra Liliana Palacios Gonzalez24 de mayo de 2026 a las 6:45 a.m.

    Que tremenda responsabilidad tenemos con nuestro prójimo, que el Señor nos enseñe y guíe a tomar la mejor de las decisiones.

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