ORACIÓN Y DEPENDENCIA

“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.”

Efesios 6:18 (RVR1960):

En la iglesia nos han enseñado que la oración es el oxígeno de nuestra vida cristiana. Si al orar has experimentado como tu alma y espíritu reciben aliento y has visto como las circunstancias a tu alrededor han sido transformadas al hablar con Dios, este versículo te invita a perseverar en este hábito que en realidad es un regalo de parte del Señor. Aprendamos juntos qué nos quiere decir el apóstol Pablo en este pasaje.

 

•ORAR EN TODO TIEMPO: esto nos habla de tener comunión constante con Dios en nuestro diario vivir, pensamientos, decisiones, luchas y, por qué no, en el uso que le damos a nuestro tiempo. Ten por seguro que, si lo haces de esta forma, verás cambios significativos y eternos en tu vida y en la vida de quienes te rodean… recuerda que ¡Orar nos da la victoria!

 

•CON TODA ORACIÓN Y SÚPLICA: Pídele al Señor que te enseñe alternar las maneras en que te relacionas con él, a través de la adoración, la intercesión, el meditar en la palabra y aun ayudando a los demás, pues estas son maneras en las cuales nuestras vidas tocan el corazón de Dios.

 

•EN EL ESPÍRITU: Muchas veces hablamos nuestras propias palabras y no damos campo al Espíritu Santo para que guíe y afirme la petición de nuestro corazón. Recuerda que él es nuestro intercesor por excelencia, ciertamente sabe qué necesitamos y también sabe cómo trasformar esa oración en una petición exacta que agrade el corazón de Dios y dé buenos frutos.

 

•VELANDO CON PERSEVERANCIA: Esto se refiere a no darnos por vencidos, ni permitir el desánimo o peor aún, abandonar la oración si no vemos resultados inmediatos. Recuerda que Dios antes de cambiar las circunstancias desea cambiar tu corazón.

 

•SÚPLICA POR TODOS LOS SANTOS: Un llamado a dejar el egoísmo. Hazte consciente de las necesidades de otros, mira a tu alrededor, tu familia, amigos, conocidos, tu iglesia, tu ciudad y tu nación pues ellos necesitan de tus oraciones, ten el hábito de incluir estas necesidades también en tu oración.

Oremos juntos: Amado Señor Jesús, Enséñame a orar en todo tiempo, a buscarte no solo en la necesidad, sino también en cada momento de mi vida. Que mi corazón permanezca conectado contigo y sea sensible a la voz de tu Espíritu Santo. Dame perseverancia para no rendirme cuando las respuestas tarden, y fortalece mi fe en medio de las luchas. Ayúdame a velar espiritualmente, a mantenerme firme y revestido de tu verdad. También pongo delante de Ti a mi familia, mis seres amados y todos aquellos que necesitan consuelo, dirección y salvación. Extiende tu mano sobre ellos y llénalos de tu paz.

Que mi vida sea una vida de oración, dependencia y comunión contigo cada día.

En el nombre de Jesús, amén.

Con amor, Willy & Mafe Suárez.



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