EL MODELO DE ORACIÓN
El Padre Nuestro
En esta oración, Jesús nos enseña de manera directa y sin metáforas cómo debemos orar.
Esto es profundamente significativo, porque si alguien sabe cómo acercarnos al Padre, es Él. El Padre Nuestro es el modelo perfecto para comenzar a desarrollar una relación íntima con Dios y encontrar nuestra propia voz al hablar con Él.
Cuando Jesús enseñó esta oración, no estaba dejando un texto para repetir mecánicamente. En realidad, nos estaba regalando una guía para aprender a conversar con Dios. Nos mostró que la oración no requiere palabras rebuscadas, sino un corazón sincero y dispuesto a acercarse a su Padre.
La oración comienza con una palabra que lo cambia todo: Padre.
Jesús utiliza la palabra "Abba", un término en arameo —el idioma que hablaba cotidianamente— que expresa cercanía, confianza y afecto; podría traducirse como "papá" o "padre querido". En una época en la que muchos veían a Dios como alguien lejano e inaccesible, Jesús nos reveló que podemos acercarnos a Él con plena confianza, no como a un juez distante, sino como a un Padre amoroso que siempre está dispuesto a escucharnos.
El Padre Nuestro contiene siete peticiones, organizadas de manera descendente. Primero elevamos nuestra mirada hacia Dios y su voluntad, para luego presentar delante de Él nuestras necesidades más profundas.
Las tres primeras peticiones están centradas en Dios:
1. Santificado sea tu nombre.
"Santificado" significa reconocer que Dios es santo, único y digno de toda honra. Al pronunciar estas palabras, ponemos a Dios en el centro de nuestra vida y reconocemos su grandeza y su autoridad.
2. Venga tu Reino.
Expresamos nuestro deseo de que el gobierno de Dios, su amor, su justicia y su paz se manifiesten tanto en nuestra vida como en el mundo que nos rodea.
3. Hágase tu voluntad.
Es un acto de rendición y confianza. Renunciamos a querer controlar todas las cosas y decidimos creer que los planes de Dios siempre son mejores que los nuestros.
Las cuatro peticiones siguientes están relacionadas con nuestras necesidades:
1. Danos hoy nuestro pan de cada día.
No hace referencia únicamente al alimento físico. La palabra griega epiousios nos invita a depender de Dios diariamente, confiando en que Él proveerá todo lo necesario para cada día, sin vivir dominados por la preocupación.
2. Perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
Jesús une dos verdades fundamentales: el perdón que recibimos de Dios transforma nuestro corazón para poder extender ese mismo perdón a los demás.
3. No nos dejes caer en tentación.
Le pedimos al Señor que nos fortalezca para no ser vencidos por aquello que pretende alejarnos de Él y de su propósito para nuestra vida.
4. Líbranos del mal.
Reconocemos nuestra dependencia de Dios y le pedimos que nos guarde, nos proteja y nos libre de todo aquello que pueda causar daño a nuestra vida espiritual, emocional y física.
La estructura de esta oración es maravillosa. Sin embargo, el aspecto más importante no está en memorizar cada frase, sino en el estado de nuestro corazón.
El primer requisito para orar como Jesús nos enseñó es acercarnos a Dios con sinceridad, dispuestos a presentarnos tal como somos. La oración es una conversación con un Padre que nos ama, donde podemos expresar nuestro agradecimiento, nuestras necesidades, nuestros temores y nuestros anhelos, confiando en que Él proveerá, nos protegerá y dirigirá cada paso de nuestra vida.
Hoy te animo a hacer del Padre Nuestro mucho más que una oración aprendida de memoria. Permite que este modelo transforme tu manera de hablar con Dios y atrévete a expresar, con tus propias palabras, todo lo que hay en tu corazón.
Tomado del devocional Oraciones que inspiran.
Con cariño,
Rossemarie Rizzo Martínez
Pastora MCI Bogotá

Mi Dios,nuestro Dios está aquí y nos escucha,gracias por este y estos blogs que nos lo recuerda siempre,gracias pastora Rosemery,Dios la bendiga en todo lugar
ResponderBorrarGracias por esta enseñanza ...nos muestra una oración profunda que cubre todas nuestras áreas donde vemos el amor y la protección del Padre.
ResponderBorrarAmén y amén
ResponderBorrar