TU VIDA ES TU MENSAJE 

No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre. Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero. Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad. Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos. Él era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado. También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto,”

‭‭SAN JUAN‬ ‭5‬:‭30‬-‭37‬

Si has llegado hasta aquí, quizás te estés preguntando: 

¿Por qué es tan importante como vivo cada día? Porque tú estilo de vida debe ser un reflejo de tu fe, "para que la palabra de Dios no sea blasfemada." 

"Blasfemar" no es solo decir malas palabras. En este contexto, significa desacreditar, difamar o invalidar la Palabra de Dios con nuestra conducta. 

Si decimos que creemos en Dios, pero vivimos de una manera que lo contradice, le estamos dando al mundo una razón para dudar de la verdad de Dios. Nuestra vida se convierte en una mentira que dice: "La palabra de Dios no funciona," o "no es lo suficientemente poderosa para transformar a la gente." 

Nuestra forma de vivir es el testimonio más poderoso que podemos dar. Si nuestra vida no está en sintonía con lo que la Biblia enseña, entonces nuestro testimonio no tiene peso. La gente no ve a Dios; nos ve a nosotros. Y a través de nuestras acciones, juzgan la credibilidad de la fe que profesamos. 

¿Qué Debemos Hacer?

Vive la Verdad, No Sólo la Hables: No basta con saber lo que dice la Biblia; debemos ponerla en práctica. Si la Biblia nos llama a la honestidad, no podemos mentir. Si nos llama a amar, no podemos odiar. Nuestras acciones deben validar las verdades que decimos creer. 

Sé un Reflejo de Cristo: El objetivo final es que, al vernos, la gente pueda ver un poco de Jesús. ¿Cómo nos tratamos unos a otros? ¿Cómo manejamos la ira, el estrés o la presión? Vivir como un cristiano es mostrar que la palabra de Dios tiene el poder de cambiar un corazón y transformar una vida. 

Examina tu Testimonio: ¿Hay algo en tu vida que podría estarle dando una mala reputación a la fe cristiana? Puede ser el chisme, la falta de perdón, la hipocresía o una actitud egoísta. Dios nos llama a ser luz y sal, no una razón para que otros tropiecen y hablen mal de Él. 

Oración

"Padre, ayúdame a ser un fiel embajador de tu palabra. Que mi vida sea un testimonio vivo de tu poder y tu bondad. No permitas que mis acciones blasfemen tu nombre, sino que glorifiquen tu verdad para que otros puedan desear conocerte. Amén."

Tomado de "Una vida a los pies de Jesús"

Con cariño, Rossemarie Rizzo Martínez.

Pastora MCI Bogotá



Comentarios

Publicar un comentario