¡CUIDADO DONDE PISAS!
"Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad."
Filipenses 2:13 (RVR1960)
Para caminar en el propósito de Dios es necesario desarrollar ciertas actitudes que fortalecen nuestro carácter y nos permiten permanecer firmes en el llamado que Él nos ha hecho.
✓ Sé humilde
Hay una línea muy delgada entre el amor propio y el orgullo, así como entre la humildad y la desvalorización personal. Esta última ocurre cuando una persona se acostumbra a que los demás minimicen, de manera constante y sutil, sus acciones, sus logros e incluso su propia identidad. No es a eso a lo que me refiero cuando hablo de humildad.
En Salmos 138:6 leemos:
"Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos."
Dios nos deja claro que Él atiende al humilde y mantiene distancia del orgulloso. Comprender esto nos ayuda a entender que la verdadera humildad atrae la mirada y el favor de Dios.
También se necesita humildad y mansedumbre para vivir en unidad con los demás. Como dice Efesios 4:2:
"Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor."
Al caminar en nuestro propósito no buscamos demostrar que somos más capaces que otros, ni competir, ni recibir reconocimiento. Por el contrario, Filipenses 2:3 nos enseña:
"Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo."
El Señor nos invita a cuidar nuestro corazón del orgullo cada día. Recordemos que el verdadero amor propio nace de entender el valor que tenemos en Dios al haber sido hechos Sus hijos por medio de Jesucristo.
Una persona humilde reconoce que todo lo bueno que posee proviene de Dios y, por eso, vive con un corazón agradecido.
Al final, ser humilde no significa pensar menos de ti, sino reconocer correctamente quién eres en Dios.
✓ Trabaja con quien quiera trabajar y sirve donde haya necesidad
Cuando somos líderes, algunos tenemos la responsabilidad de dirigir equipos y otros formamos parte de ellos cumpliendo una función específica. En cualquiera de los dos casos, es fácil frustrarse por la falta de oportunidades o porque no encontramos personas dispuestas a servir.
Sin embargo, es precisamente en esta etapa donde se revela la verdadera intención de nuestro corazón y donde el propósito comienza a tomar forma.
Es allí donde aprendemos a esperar en Dios.
Te invito a mirar con atención, porque en toda iglesia y ministerio siempre existen áreas donde se necesitan manos dispuestas. Identifica una que esté alineada con tu llamado, recordando que el propósito principal siempre será glorificar a Dios.
✓ Motiva a quien aún no quiere trabajar
El punto anterior no significa excluir a quien hoy no muestra disposición para servir. Al contrario, representa una oportunidad para animar, acompañar y formar a otros.
Motiva sin manipular. Permite que sea Dios quien marque el tiempo de cada persona.
Recuerda siempre lo que dice Filipenses 2:13:
"Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad."
Es el Señor quien transforma el corazón y despierta el deseo de servir.
✓ Sirve por amor
Gálatas 5:13 dice:
"Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros."
Y Santiago 2:8 nos recuerda:
"Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis."
Cuando el servicio nace del amor, deja de ser una obligación y se convierte en una respuesta de gratitud por todo lo que Dios ha hecho por nosotros.
Oración
Amado Señor, enséñame a servir en Tu casa. No permitas que mi vida carezca de propósito. Ayúdame a rendir a Tus pies cada uno de los talentos y dones que me has dado. Hazme una persona dispuesta a servir cada día, para experimentar más de Tu amor y de Tu gracia. Permíteme dejar una huella en esta tierra, sembrando lo mejor de mí en la vida de otros y dando siempre gloria a Tu nombre.
Amén.
Con cariño,
Rossemarie Rizzo Martínez
Pastora MCI Bogotá (Usaquén)

Amén, queremos perseverar en trabajar y servir con amor la obra de Dios y así alcanzar a muchos 🙌🏼
ResponderBorrarAmen.. siempre servir debe ser un deleite.
ResponderBorrarEl servir debe ser con amor para otros
ResponderBorrarEl mayor honor es servir al señor con amor, y humildad
ResponderBorrarEspero servir en la casa del Señor, con todo mi corazón
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