CORAZÓN DE PIEDRA
“derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,”
2 CORINTIOS 10:5
El día de hoy quiero escribirte de la importancia de saber que nuestro enemigo, no son las personas que nos hieren, por su ingratitud, por sus palabras ofensivas, por sus actitudes y hechos de desprecio. Porque cuando nos quedamos fijados en esa persona, en su nombre, en sus actitudes y acciones, nos resentimos. Pero la palabra de Dios nos recuerda Efesios 6:12
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
Estamos en medio de una batalla, y nuestros verdaderos enemigos no son nuestros familiares, amigos o compañeros de trabajo, sino las fuerzas espirituales que estan operando detrás de todo eso.
El enemigo muchas veces obra a través de personas quebrantadas y heridas, e incluso a través de personas sinceras, para herir a otros.
Quiero animarte a luchar. Sí, hablo de luchar de verdad y con verdadera autoridad.
Si estás en Cristo, tu victoria fue asegurada en la cruz. Revístete de toda la armadura, como dice Efesios 6, y guarda tu corazón, tu mente y tu alma.
¿Cómo se ve eso?
• Lleva cautivo todo pensamiento y hazlo obediente a Cristo (2 Corintios 10:5). Los pensamientos seguirán regresando, pero no tienes que quedarte en ellos ni darles lugar en tu mente. Deja que Filipenses 4:8–9 te guíe a reemplazar esos pensamientos con todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable y digno de admiración. Fija tu mente en las promesas de Dios y en Su verdad. Permítele renovar y transformar tu manera de pensar (Romanos 12:1–2).
• Perdónalos a diario y tantas veces como sea necesario (Mateo 18:22). Cristo lo manda, y mientras no te deshagas de la amargura, seguirás siendo vulnerable al enemigo.
• De hecho, el perdón es un acto de guerra espiritual, porque soltar, rompe el control del enemigo sobre ti y ayuda a que tus heridas sanen más rápido.
• Ora y ayuna por fortaleza, por la intervención de Dios y por la sanidad de tus propias heridas (Salmo 147:3).
Además de todo esto, sé honesto y busca ayuda. La confesión trae sanidad porque no tienes que cargar con ese peso tú solo.
Otros pueden orar por ti (Santiago 5:16).
Rehúsa tomar represalias contra la otra persona, y evita el chisme, la calumnia, la acusación, la frialdad y cualquier otra cosa que endurezca tu corazón.
Guarda tu corazón sin endurecerlo. Recuerda confiarle tu historia a Dios.
“Tu dolor de hoy puede convertirse en tu testimonio mañana. Tus lágrimas no durarán para siempre, porque Dios se especializa en sacar belleza de las cenizas”
✓ Dios restaura Isaías 61:3
“A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.”
Aplicación Personal:
¿Qué te ha estado tentando a hacer el rechazo y en qué te ha estado convirtiendo?
¿Qué cambiaría si decidieras luchar de manera diferente en esta temporada?
¿Hay alguien a quien necesitas perdonar, soltar o dejar de querer castigar delante de Dios?
Oración:
Amado Señor te ruego qué llenes mi vida de tu amor, enséñame a vivir cada día para ti, no me dejes endurecer mi corazón a causa de las heridas que producen otras personas que me permití amar sin ser respondido. Ayúdame a perdonar y guardar mi corazón del resentimiento!
Dame tu corazón de amor en Cristo Jesús ! Amén
Con Cariño, Rossemarie Rizzo Martínez.
Pastora MCI Bogotá

Amén amén
ResponderBorrarMuchas gracias pastora, solo cuando soltamos todo podremos vivir en paz
ResponderBorrarAmén Mi pastora reconfortas mi corazón ♥️ ,este devocional lo necesitaba porque sé que Dios está conmigo y todo aquello que han podido juzgar quedará en la cruz del calvario.Gracias mi pastora 🙇🏼♀️🌸
ResponderBorrarEs importante soltar todo odio, rencor y resentimiento, y confiarle niestra historia al Señor
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