¡DETERMÍNATE POR LA GUÍA DE DIOS!
“Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra? Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.”
Éxodo 33:15-17 (RVR1960)
Moisés fue uno de los profetas y líderes más importantes de la Biblia. Dios lo escogió para liberar al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto, abrir el Mar Rojo delante de ellos y recibir los Diez Mandamientos en el monte Sinaí.
En este pasaje encontramos a Moisés en un momento decisivo de su vida. Dios le había encomendado la misión de conducir al pueblo hacia la tierra prometida, un camino lleno de incertidumbre, peligros y grandes desafíos. Sin embargo, antes de dar un solo paso, Moisés hace una de las declaraciones más profundas registradas en las Escrituras:
"Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí." (Éxodo 33:15).
No se trataba simplemente de una oración o de una súplica. Era una declaración de fe, dependencia y determinación. Moisés entendía que ningún proyecto, por bueno que pareciera, tendría verdadero valor sin la presencia de Dios.
Esta oración revela cuánto comprendía la importancia de caminar bajo la dirección del Señor. Antes de avanzar hacia lo desconocido, buscó la seguridad que solo Dios podía darle y estableció un principio que sigue siendo vigente para nosotros: sin Dios, nada tiene verdadero sentido.
Esta declaración nos enseña a priorizar nuestra relación con Dios por encima de cualquier meta, sueño o resultado. Moisés comprendió que el mayor privilegio no era llegar a la tierra prometida, sino caminar acompañado por Aquel que lo había llamado.
No se trata únicamente de cumplir un propósito o alcanzar un objetivo; se trata de caminar de la mano del Señor, recibiendo diariamente su dirección, su sabiduría y su protección.
Querido lector:
Hoy Dios quiere enseñarte, a través de esta breve pero poderosa oración, un principio que puede llevar tu vida a un nuevo nivel de dependencia de Él.
Observa que Dios le pidió a Moisés conducir al pueblo hacia un futuro incierto, donde enfrentarían enemigos, desiertos y situaciones capaces de intimidar al líder más valiente. Sin embargo, Moisés, consciente de la enorme responsabilidad que tenía sobre sus hombros, reconoció que sin la guía de Dios aquella misión sería imposible.
Su actitud nos recuerda que, antes de tomar cualquier decisión importante, debemos buscar la dirección del Señor, anhelar su presencia y confiar en que su compañía transforma los desafíos más difíciles en oportunidades para ver su fidelidad.
Nuestra vida también está llena de decisiones: el trabajo, la familia, las relaciones, los proyectos, los cambios y los nuevos comienzos. Por eso, antes de seguir cualquier camino, antes de invertir nuestro tiempo, nuestras fuerzas o nuestro corazón, vale la pena hacernos una pregunta:
¿Está Dios guiándome en esta decisión?
Si aún no tenemos claridad sobre ello, quizás lo más sabio sea esperar, orar y permitir que Él confirme el camino. La presencia de Dios siempre será más valiosa que cualquier logro, reconocimiento o aprobación humana.
Cuando aprendemos a depender de su guía, descubrimos que no existe lugar más seguro que caminar en el centro de su voluntad.
Aplicación personal
- Que esta oración te inspire a hacer de Dios la prioridad de tu vida.
- Determínate a entregar al Señor tus caminos, decisiones, proyectos y planes, honrándolo con una confianza cada vez más profunda.
- Decide decirle con todo tu corazón: "Señor, no quiero hacerlo a mi manera ni conforme a mi propio criterio; si no es contigo, no lo quiero."
- Recuerda que Moisés nos enseña a no actuar con precipitación, ni a depender únicamente de nuestras capacidades o de la aprobación de los demás, sino a confiar plenamente en la guía de Dios.
- Que la oración de Moisés te motive a buscar siempre la presencia del Señor antes de actuar, sabiendo que su dirección convierte la incertidumbre en seguridad y que ningún paso vale la pena si Él no camina contigo.
Como Moisés, aprendamos a pedir cada día que Dios vaya delante de nosotros, convencidos de que su presencia transforma nuestros temores en valentía, nuestras decisiones en bendición y nuestro caminar en una vida llena de propósito.
Oración
Amado Señor, gracias por el privilegio de caminar de tu mano. Ayúdame cada día a depender de tu dirección y de tu guía. Enséñame a no tomar decisiones sin buscar primero tu voluntad y a confiar plenamente en que tus caminos siempre son mejores que los míos. Que tu presencia sea lo más importante en mi vida y que, dondequiera que vaya, pueda hacerlo acompañado por Ti, cumpliendo el propósito que has preparado para mí.
Amén.
Con cariño,
Rossemarie Rizzo Martínez
Pastora MCI Bogotá (Usaquén)

Amén amén
ResponderBorrarAmén, muchas personas llevan años en la iglesia buscando reconocimiento y aplausos por esfuerzos humanos donde Dios nunca ha sido glorificado; aveces cuando son confrontados y no les parece, salen huyendo pensando que en otro lugar les dirán lo que quieren escuchar; lo que al final hará el carácter de un mediocre; por eso es bueno hacer la voluntad de Dios.
ResponderBorrarAmén y amén
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