EL PESO DE COMPLACER A TODO EL MUNDO


"El temor del hombre pondrá lazo; mas el que confía en Jehová será exaltado."
PROVERBIOS 29:25 (RVR1960)

Querido lector:

En muchas ocasiones somos sometidos a grandes presiones externas que demandan un estándar de nosotros. Vivimos en una sociedad que nos exige ser perfectos y cumplir las expectativas de todos.

Es muy fácil caer en la trampa de querer complacer a todo el mundo. Dices "sí" a compromisos que te agotan porque te da vergüenza negarte; intentas mantener a tu esposo o esposa feliz a costa de tu propia paz; y te doblas en mil pedazos para que tus hijos, tus jefes o tus amigos no se decepcionen de ti.

A esto se le puede llamar la enfermedad de complacer, y es un peso aplastante. Vives tratando de mantener todos los platos girando al mismo tiempo, mientras olvidas cuidar de tu propia alma.

El libro de Proverbios nos advierte que "el temor del hombre pondrá lazo". La palabra lazo hace referencia a una trampa, una red que atrapa y esclaviza. Cuando tu principal motivación es no decepcionar a los demás, te conviertes en prisionero de sus expectativas. Tu estado de ánimo comienza a depender de si alguien te sonrió, aprobó lo que hiciste o habló bien de ti.

Sin embargo, es imposible complacer a todo el mundo. Incluso Jesús, siendo perfecto, no lo hizo. Él sabía decir "no", sabía retirarse a descansar cuando la multitud le exigía más milagros y nunca permitió que la presión de las personas desviara el propósito que el Padre le había encomendado.

Sanar la necesidad de aprobación requiere establecer límites saludables. Decir "no" a una exigencia irrazonable no te convierte en un mal cristiano ni en una persona egoísta; por el contrario, es un acto de buena mayordomía sobre el tiempo, la energía y la vida que Dios te ha confiado.

Tu única audiencia verdaderamente importante es el Señor. Cuando decides confiar en Él y buscar agradarle por encima de cualquier otra persona, la ansiedad de querer mantener a todos contentos comienza a desaparecer. Dios te da el permiso de dejar caer algunos platos si eso significa recuperar tu paz, cuidar tu corazón y fortalecer tu vida espiritual.

Preguntas para la reflexión

  • Piensa en tu semana pasada: ¿a qué compromiso o petición dijiste "sí" únicamente por miedo a lo que pensarían de ti si respondías "no"?
  • ¿Qué límite saludable necesitas comenzar a establecer hoy para proteger tu paz emocional y espiritual?

Oración

Señor, confieso que muchas veces tengo más temor de decepcionar a las personas que de alejarme de Ti. Estoy cansada de intentar complacer a todo el mundo. Dame la valentía y la sabiduría para establecer límites saludables en mis relaciones. Enséñame a vivir para una sola audiencia: Tú. Que mi confianza, mi identidad y mi valor provengan únicamente de Ti. Amén.

Tomado del libro Tu valor más allá de tus logros.

Con cariño,

Rossemarie Rizzo Martínez

Pastora MCI Bogotá 



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