IMITA A JESÚS
“Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos,
amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por
mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo
que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.”
1 PEDRO 3:8-9
La palabra de hoy es rechazo
:
El
rechazo es la acción y el efecto de no aceptar, resistir, negar o excluir algo
o a alguien. El corazón humano apenas puede sobrevivirlo, a veces no sobrevive.
Jesús sabe todo al respecto, Él entiende. Verás, Jesús fue rechazado por
millones, por su propio pueblo, por las mismas personas que Él creó, las mismas
personas que Él amaba, las mismas personas por las que murió. «Vino a lo que
era suyo, pero los suyos no lo recibieron. Mas a cuantos lo recibieron, a los
que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios».
Enfrentar
el rechazo de la mano de Cristo es un proceso de sanidad que transforma el
dolor en un propósito espiritual, basando tu valor personal en el amor
incondicional de Dios y no en la aprobación humana.
Jesús
entiende nuestro rechazo. Él nunca nos rechazará, Él siempre nos dará la
bienvenida y nos recibirá con los brazos abiertos. De hecho, Él derramará tanto
amor y aceptación en nuestros corazones que podremos arriesgarnos al rechazo
nuevamente, porque habremos encontrado aceptación en Aquel quien más importa.
Cómo
puedo entregar mi rechazo a Dios?
1. Reconoce que Jesús te
entiende
• Él
fue rechazado: Jesús experimentó el desprecio de su propia gente, de sus amigos
cercanos y de los líderes de su época.
• Sufrió
como tú: Sabe exactamente qué se siente ser excluido, burlado y abandonado.
• Te
acompaña: Al acudir a Él, encuentras a un Salvador que no juzga tu dolor, sino
que lo compadece profundamente.
2. Fundamenta tu identidad
en Dios
• Amor
incondicional: Tu valor real está definido por el sacrificio de Jesús en la
cruz, no por la opinión de las personas.
• Hijo
elegido: Dios te diseñó con un propósito eterno y te aceptó de manera
definitiva en su familia.
• Verdad
inmutable: La aprobación de la gente cambia constantemente, pero el amor de
Dios permanece firme para siempre.
3. Entrega el dolor en
oración
• Habla
con honestidad: Dile a Dios exactamente cómo te sientes, derramando tu
frustración y tristeza ante Él.
• Busca
paz divina: Cambia tus pensamientos de rechazo por las promesas de aceptación y
cuidado que encuentras en la Biblia.
• Sana
el corazón: Permite que el Espíritu Santo consuele las heridas emocionales que
dejó la situación.
4. Perdona activamente
Decide
perdonar a quienes te rechazaron para evitar que el resentimiento eche raíces
en tu alma.
• Bendice
en lugar de maldecir: Sigue el ejemplo de Jesús y ora por el bienestar de las
personas que te lastimaron.
• Mantén
tu corazón blando: No permitas que el dolor te vuelva una persona fría,
amargada o defensiva con los demás.
5. Camina hacia el
propósito de Dios
• Redirección
divina: Muchas veces, el rechazo humano es la forma en que Dios te aleja de un
lugar equivocado para guiarte al correcto.
• Madurez
espiritual: El sufrimiento bien gestionado fortalece tu carácter, produce
paciencia y te hace depender más de Dios.
• Servicio
con empatía: Tu experiencia te capacitará en el futuro para consolar a otras
personas que estén pasando por el mismo dolor.
Oración
Amado
Señor te pido que me ayudes a tener un corazón como el tuyo. A no devolver mal
por mal; sino a amar como tú lo haces. ¡Ayúdame Señor! Amén.
Con
Cariño, Rossemarie Rizzo Martínez.
Pastora MCI Bogotá

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