PROCESANDO LAS EMOCIONES

 


La historia de Job es una de las más profundas y desgarradoras de toda la Escritura. No solo habla de sufrimiento; habla de una pérdida absoluta. En un solo instante, Job perdió lo que para cualquier ser humano es irreemplazable: sus diez hijos.

Diez vidas. Diez historias. Diez voces que llenaban su hogar.

Y, de repente… silencio.

Pero hoy no quiero enfocarme en Job. Quiero detenerme en una figura que muchas veces pasa desapercibida: la esposa de Job.

Ella también los perdió.

Ella también los llevó en su vientre.

Ella también los vio crecer.

Ella también los amó.

Sin embargo, cuando la Biblia registra sus palabras, solo conserva una frase:

"¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete."
Job 2:9 (RVR1960).

A simple vista, estas palabras pueden parecer duras e incluso irreverentes. Pero, si las observamos con más profundidad, descubrimos que no son palabras de rebeldía, sino de un dolor insoportable.

Son el grito de un alma que no pudo procesar la pérdida.

Porque hay dolores que no pueden explicarse con lógica. Hay pérdidas que rompen la estructura emocional de cualquier ser humano. Hay momentos en los que la fe no desaparece, pero queda profundamente herida.

La esposa de Job representa a muchas personas que, en medio del sufrimiento, no encuentran cómo sostenerse.

Ella no está haciendo teología; está reaccionando al trauma.

Cuando dice: "Maldice a Dios y muérete", en realidad está expresando: "Esto es demasiado... no vale la pena seguir viviendo así".

Es la voz del agotamiento emocional, de la desesperanza y de una fe que ha colapsado bajo el peso del sufrimiento.

Y aquí debemos detenernos con cuidado.

Con frecuencia juzgamos las reacciones de los demás sin conocer la profundidad del dolor que llevan dentro.

No todos procesamos las pérdidas de la misma manera.

Algunos, como Job, guardan silencio y adoran.

Otros, como su esposa, colapsan emocionalmente y hablan desde la herida.

Pero ambos están sufriendo.

La diferencia no está en el dolor, sino en la manera de procesarlo.

Querido lector:

La pérdida tiene el poder de revelar lo que realmente hay dentro de nosotros.

Puede acercarnos más a Dios o llevarnos a cuestionarlo todo y perder el rumbo de nuestra vida.

Y esto es importante comprenderlo: el dolor no es el problema. El problema es no saber qué hacer con él.

La esposa de Job nos enseña una verdad incómoda, pero real: es posible amar a Dios y, al mismo tiempo, sentirnos profundamente heridos por aquello que Él permitió vivir.

Es posible creer... y aun así quebrarnos.

Quiero contarte que yo soy un claro ejemplo de ello.

Durante muchos años caminé por este mundo con el corazón completamente roto, aunque seguía amando al Señor Jesús. Continuaba sirviendo en el ministerio porque entendía que era una responsabilidad que el cielo me había confiado. También seguía adelante acompañando a mis tres superpoderosas —María Alejandra, Natalia y Nicolle Rey— en el ministerio que Dios me había permitido heredar.

Sin embargo, debo reconocer que no disfrutaba de una verdadera comunión con el Espíritu Santo. En mi interior había una herida muy profunda, porque sentía que Dios había permitido vivir la experiencia más dolorosa que una mujer enamorada puede soportar: ver morir entre sus brazos al hombre que amaba.

Pensando en todas las personas que hoy atraviesan un dolor semejante, me propuse escribir sobre la pérdida.

Tal vez tú también has perdido algo... o a alguien... que jamás podrás recuperar.

Tal vez existe un vacío que nadie ha podido llenar.

Tal vez llevas preguntas para las que todavía no encuentras respuesta.

Y, en lo más profundo de tu corazón, libras una batalla silenciosa.

Una parte de ti quiere seguir creyendo.

La otra está cansada, confundida e incluso dolida con Dios.

En este libro que estoy escribiendo para ti, no busco darte respuestas fáciles ni fórmulas rápidas.

Mi deseo es validar una verdad muy importante: tu dolor es real y Dios no lo ignora.

También quiero presentarte una verdad que iremos desarrollando a lo largo de este devocionario: aunque la pérdida es inevitable en esta vida, la manera en que la procesamos puede determinar nuestro destino espiritual.

La esposa de Job permaneció atrapada en el dolor.

Job decidió llevar su dolor delante de Dios.

Y esa diferencia lo cambió todo.

Hoy no necesitas tener todas las respuestas.

Hoy no tienes que demostrar fortaleza.

Hoy solo necesitas ser honesto con lo que estás sintiendo.

Porque el camino hacia la sanidad no comienza cuando entendemos todo lo que ocurrió; comienza cuando reconocemos que no podemos atravesar el duelo solos.

Necesitamos permitir que nuestra familia, nuestra comunidad de fe y nuestra iglesia caminen con nosotros. Y, sobre todo, permitir que el Señor Jesucristo permanezca a nuestro lado en cada etapa del proceso de duelo.

Aplicación personal

¿Qué pérdida en tu vida ha sido tan profunda que ha afectado tu manera de ver a Dios?

Oración

Amado Señor,

Hoy me presento delante de Ti tal como está mi corazón: con todo mi dolor, sin filtros, sin máscaras y sin pretensiones.

Tú conoces cada pérdida que he vivido, cada vacío que llevo por dentro y cada pregunta que aún no he podido responder.

Hoy no intento entenderlo todo; simplemente quiero encontrarte en medio de lo que estoy sintiendo.

Si mi corazón está roto por la ausencia de alguien que ocupaba un lugar tan importante en mi vida y que ya no volverá a estar conmigo, Señor, te ruego que lo sanes.

Si mi fe está débil y mi confianza en Tus promesas se ha quebrantado, fortaléceme.

Si hay confusión dentro de mí, tráeme claridad en Tu tiempo.

No permitas que el dolor me aleje de Ti. Al contrario, haz que, aun en medio de la pérdida, pueda conocerte de una manera más profunda y aprender a relacionarme contigo con mayor intimidad.

Aquí estoy, Señor, con todo lo que soy y con todo lo que siento.

Llena con Tu amor eterno cada vacío de mi corazón y permíteme conocerte mucho más.

Amén.

Con cariño,

Rossemarie Rizzo Martínez

Pastora MCI Bogotá



Comentarios

  1. Buenos días pastora gracias por tus devocionales muchas bendiciones ❤️

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  2. Increíble !!! Dios no ignora ningún dolor 🙇🏼‍♀️🙏

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    Respuestas
    1. Increíble!!! Dios no ignora ningún dolor 🙇🏼‍♀️🙏

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  3. Dios prueba nuestra fé, nuestra confianza en El en medio del dolor.
    Grácias Pastora por compartirnos ésta Obra basada en tu dolorosa experiencia . Éste prólogo crea mucha expectativa por todas las enseñanzas que vendrán en tu libro.

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  4. El quebrantamiento puede llevarnos a ser más fuertes y conocer a Dios de una manera especial

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  5. Dios te entrego todo lo que soy en tus manos descanso en ti gracias DIOS TODO PODEROSO


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  6. Dios mío te entrego ati todo lo bueno y lo malo gracias por el testimonio. Pastora muchas gracias por tu ejemplo y residencia,Dios te bendiga

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  7. Cuando las palabras salen del corazón, por las experiencias vividas, las reacciones son las que estamos sintiendo, pues el señor nos habla también de esta manera.
    Gracias pastora por haber escuchado la voz del señor y transmitirnos lo que el señor le quiso enseñar.
    Amén y amén

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  8. Solo Dios, puede sanar un corazón roto gracias pastora tu ejemplo me inspira seguir en medio de la tormenta el nunca llega tarde gracias.

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  9. Estan real, palpable y ver como todo puede derrumbarse y en medio del secreto en tu corazón Dios me anima a seguir, saname oh padre, vivo por gracia para ti sea la gloria

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  10. Pastora hablas desde tu corazón una verdad que nos cuesta confrontar, la pérdida poderoso mensaje 🤗🙌💖💖💖

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  11. En los momentos más difíciles, necesitamos de alguien que nos consuele y fortalezca y ese es el Espíritu Santo, solo el lo puede hacer.
    Gracias pastora.

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  12. Es confrontante entender la soberania de Dios cuando hay perdidas, hay preguntas sin resolver, pero se que solo El tiene su perfecta voluntad, vacíos que solo si dependemos de El puede ayudarnos a levantar y seguir el camino, solo tu ES nos ayudas a transitar por el dolor porque eres tu el soporte el parakleto
    NT

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  13. Gracias pastora por compartirlo sé que vas edificar muchas personas que no saben qué hacer con el dolor . Execedente instrucción para tu libro 💖

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  14. amén pastora, ay tantas maneras de reaccionar ante el dolor, encontrar a Dios en medio de este es la mayor bendición que alguien puede experimentar.

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