REISTE! NO DESMAYES!
“Por tanto, nosotros
también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos
de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera
que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la
fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el
oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”
HEBREOS 12:1-2
La resistencia mental es la
capacidad que tiene una persona para soportar la presión, adaptarse a los
problemas y recuperarse de los momentos difíciles sin rendirse. En la
psicología moderna, este concepto se conoce principalmente como resiliencia.
Ciertamente necesitamos
resistencia en la vida espiritual pues hay momentos en que nos cansamos y
desanimamos. Luchamos con el pecado y las adicciones. La gente nos decepciona.
Las iglesias están llenas de personas imperfectas. Nuestras oraciones no
reciben respuesta o no obtenemos la respuesta que queremos cuando la queremos.
El matrimonio puede ser difícil. La crianza de los hijos puede ser abrumadora.
Luchamos contra el dolor físico o la enfermedad mental.
La vida es una batalla, esto no
es el cielo, por lo tanto necesitamos resistencia.
Para perseverar Dios nos da tres
principios vitales:
a. tomar aliento de otros que
resistieron,
b. deshacerte de cualquier cosa
que te detiene,
c. especialmente, fijar tus ojos
en Jesús, quien soportó muchos tiempos difíciles y si fijamos nuestra mirada en
Jesús, nosotros también podremos soportarlos.
Querido Lector:
Aquí te comparto 3 sugerencias
prácticas que te ayudarán a mantenerte enfocado en Jesús:
1. Tómate un tiempo sin prisas
para reunirte con Jesús todos los días. Deja ir otras cosas, pero no descuides
el tiempo con Jesús. Es tu mayor privilegio.
2. Practica sentir la presencia
de Dios durante todo el día. Él está allí contigo todo el tiempo. Vive en su
presencia. Habla con Él. Acércate.
3. Cántale a Él. La música de
adoración es poderosa y transforma el alma. Te ayuda a mantenerte enfocado en
Cristo.
«Corramos con perseverancia la
carrera que tenemos por delante».
Oración:
Amado Señor, ¡el día de hoy te
necesito más que ayer!, necesito que llenes cada vacío de mi corazón y me
enseñes a perseverar en medio del dolor! Ayúdame a tener la fuerza suficiente
para ser un ejemplo de tu amor en esta tierra. ¡Dame cada día las fuerzas
suficientes para alcanzar la meta del verdadero llamamiento En Cristo Jesús!
Amén.
Con cariño, Rossemarie Rizzo
Martínez.
Pastora MCI Bogotá

Amén y amén
ResponderBorrarAmen
ResponderBorrarAmén y Amén. Dios es bueno Todo el tiempo 🙏🎉💓💪✨
ResponderBorrarLa adoración es un bálsamo del alma
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