TU PASADO NO TE DEFINE
En la Biblia existe una oración especial - La de Jabes !
En el texto: Jabes nos recuerda el poder de creer en la bendición de Dios. Su historia comienza con un detalle que podría parecer una sentencia para su destino:
“Cuando su madre le puso ese nombre, dijo: “Con aflicción lo he dado a luz”
1 Crónicas 4:9, NVI)
Jabes cuyo nombre significa «dolor» o «el que causa tristeza». Su madre le puso así porque sufrió un parto extremadamente difícil.
A pesar de su difícil comienzo, Jabes es recordado como un hombre honorable y de gran fe, conocido por elevar a Dios una poderosa oración pidiendo bendición, protección y propósito.
En un primer momento, todo parecía indicar que su vida estaría marcada por dificultades y limitaciones, sin embargo, la última palabra sobre su destino no la daba un nombre, ni la percepción de su familia, ni la opinión de quienes lo rodeaban.
La última palabra la tiene Dios!.
Jabes nos enseña cómo enfrentar la realidad de nuestros comienzos y circunstancias.
“Él no estaba dispuesto a aceptar que su vida estaría definida por la aflicción”.
En cambio, non enseña con su oración: que hizo con fe:
“Bendíceme y ensancha mi territorio; ayúdame y líbrame del mal, para que no padezca aflicción” (1 Crónicas 4:10).
Cada parte de su oración refleja pasos claros que podemos aplicar a nuestra vida:
1. Pedir bendición: "¡Ay, si tú me bendijeras!" Es reconocer que Dios es la fuente de todo bien, porque Dios puede actuar y transformar nuestra vida a través de la fe.
2. Ensanchar el territorio: "Y extendieras mi territorio!" Es pedir mayor influencia, y expansión para impactar a otros, que expanda nuestras oportunidades, nuestra influencia y nuestra capacidad de crecer.
3. Dependencia de Dios: "Te ruego que estés conmigo en todo lo que haga" Es buscar la guía y el respaldo divino en cada acción.
4. Protección contra el mal: "Y líbrame de toda dificultad que me cause dolor!" Es pedir resguardo para no caer en el pecado ni sufrir aflicción.
✓ Dice la Biblia que
“Dios le concedió su petición”
1 Crónicas 4:10
◦ Su oración no fue ignorada;
◦ Su fe abrió la puerta a un destino lleno de bendición.
En muchas ocasiones desde nuestras familias o nuestro entorno, no recibimos palabras de bendición, no somos vistos o apreciados. Tal vez nos dijeron que éramos demasiado tímidos, que no éramos lo suficientemente buenos, que nos faltaba talento o que nuestra condición económica nos impediría alcanzar lo que soñamos.
Pero La historia de Jabes nos recuerda que nuestra identidad no depende de lo que otros digan ni de un nombre, sino de Dios, y nuestra vida puede transformarse solo con una oración.
La oración de Jabes es un ejemplo de esperanza.
Nos enseña que nuestro futuro y nuestra vida actual pueden tomar un rumbo de bendición con solo abrir nuestro corazón en oración.
Dios no se limita por lo que otros ven o por el pasado; Él escucha nuestra voz y puede reescribir nuestro destino cuando nos atrevemos a pedirle con fe.
Querido Lector, esta historia nos invita a imitar a Jabes, nos desafía a hacer nuestra propia oración en medio de la aflicción, la indiferencia o la duda, y a creer que Dios es más grande que cualquier etiqueta, límite o circunstancia. Nuestro nombre, nuestra historia, nuestro pasado o lo que otros dicen sobre nosotros no define nuestro destino.
Oración:
Amado Señor, hoy te pido que cambies mi destino: Señor bendice mi vida, ensancha mi territorio y protégeme del mal. Decreto que estoy destina/o a la bendición, y mi vida de oración es el primer paso para caminar hacia ella!
Ayúdame a permanecer contigo a pesar de las circunstancias adversas y no me dejes caer en tentación! Amén.
Con Cariño
Rossemarie Rizzo Martínez
Pastora MCI Bogotá Usaquén

Amén amén
ResponderBorrarAmén y amén
ResponderBorrarTenemos un Dios todo poderoso que transforma nuestras circunstancias y nos lleva a una bendición plena.
ResponderBorrarGracias Pastora
El Señor cambia nuestra Naturaleza, la oración mueve su mano y cambia nuestras circunstancias
ResponderBorrarAmen, Pastora. Dios tiene la última palabra.
ResponderBorrarCambia tu mentalidad y cambiarás tu manera de vivir en Dios
ResponderBorrar