CAMINEMOS JUNTOS

“Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.”

ECLESIASTÉS 4:12

 

Especialmente para las parejas… Y los que algún día se casarán!

El matrimonio cristiano no fue diseñado para sobrevivir a base de impulsos emocionales ni de promesas hechas en el entusiasmo de un día especial. Fue diseñado para sostenerse en un caminar perseverante, donde dos personas avanzan juntas, reconociendo sus límites y descansando en la fidelidad de Dios. Eclesiastés 4 nos habla con una honestidad que confronta. El sabio no describe una vida ideal, sino una vida real. Habla del frío, de la vulnerabilidad, de la posibilidad de ser vencido.

El texto parte de una verdad sencilla: la soledad debilita. «¿Cómo puede uno solo mantenerse caliente?». No es una pregunta teórica, es una observación pastoral. El alma, como el cuerpo, se enfría cuando camina aislada.

Muchos matrimonios no se rompen por una gran crisis, sino por un enfriamiento gradual. El afecto se vuelve funcional, la comunicación se reduce a lo necesario y la espiritualidad compartida se va diluyendo. No siempre hay grandes discusiones, pero sí silencios prolongados. No siempre hay falta de amor, pero sí falta de caminar juntos. El texto bíblico introduce entonces una imagen poderosa: dos personas que se abrigan mutuamente. El calor no es un lujo; es supervivencia. En el matrimonio, ese calor se expresa en cercanía, escucha, paciencia, gracia y apoyo mutuo. Dios diseñó el pacto matrimonial para que nadie tenga que enfrentar el camino solo.

Pero el pasaje no se detiene ahí, sino que culmina con una verdad aún más profunda: «un cordel de tres hilos no se rompe fácilmente». Aquí el sabio continúa mostrando la fortaleza que existe en la unidad y en el caminar acompañado. Sin embargo, aun dos personas pueden debilitarse cuando intentan sostener el matrimonio con sus propias fuerzas y dejan a Dios fuera del centro.

Cuando el matrimonio camina delante de Dios, oran juntos, escuchan Su Palabra juntos, rinden sus decisiones juntos, el peso deja de recaer solamente sobre los cónyuges. La gracia comienza a sostener lo que la fuerza humana no puede. Buscar a Dios juntos no elimina los conflictos, pero cambia la postura del corazón. Ya no se lucha el uno contra el otro, sino juntos delante del Señor. No desaparece el cansancio, pero se aprende a descansar en la fidelidad de Dios. No se borran las diferencias, pero se envuelven en paciencia y misericordia.

Este devocional abre el día con una invitación clara: detenerse juntos delante de Dios. No para arreglarlo todo hoy, sino para comenzar un caminar distinto. No se trata de perfección espiritual, sino de constancia humilde. Un matrimonio no se transforma por una oración ocasional, sino por una dependencia cultivada. Este devocional no comienza con una meta ambiciosa, sino con un paso sencillo: caminar juntos. Leer juntos. Orar juntos. Volver una y otra vez a Dios como el centro que sostiene el pacto. El matrimonio que persevera no es el que nunca se cansa, sino el que aprende a regresar, una y otra vez, al lugar correcto: delante de Dios.

Y si tú eres soltero, prepara tu corazón para el compartir, el dar y recibir, pues el egoísmo es enemigo del matrimonio.

Oración

Amado Señor permíteme ser ejemplo con mi pareja, ¡permíteme morir al egoísmo y a la necedad de lo superficial! Ayúdame a amar, servir y perdonar cada día a mi cónyuge hasta sembrar lo correcto en él o ella. En Cristo Jesús amén!

Tomado del libro Juntos y unidos “transformación matrimonial “

Con cariño

Rossemarie RIzzo Martínez

Pastora MCI BOGOTÁ







Comentarios

  1. Que linda reflexión donde nos ayuda a entender que la columna de un matrimonio es Dios junto a él es mas fácil avanzar ser sensible a la voz del señor.

    ResponderBorrar
  2. Gracias Pastora Rosse, esta reflexión nos lleva a valorar aún más el Poder de Dios que se manifiesta en cada área de nuestra vida. Dependemos de Dios solamente. 🙏

    ResponderBorrar
  3. Gracias pastora, excelente reflexión

    ResponderBorrar
  4. Que buena reflexión , muy especial para seguir cultivando un matrimonio en el señor .

    ResponderBorrar
  5. Pastora muchas gracias por este hermoso devocional en especial nuestro matrimonio ha pasado por pruebas pero con amor y fundamentados en la roca fuerte que es nuestro señor hemos salido en victoria para la gloria de Dios y nuestro anhelo es siempre servirle amarle y pedirle su misericordia y sabiduría todos los días de nuestras vidas un abrazo fuerte

    ResponderBorrar
  6. Gracias mi pastora ,tus palabras siempre son refrigerio y aún más para mi matrimonio hemos vividos pruebas pero siempre hemos querido poner siempre a Dios en la mitad de nuestro matrimonio,gracias porque por medio de ti Dios nos habla y nos muestra que sigamos luchando ,por tener un matrimonio en Dios .

    ResponderBorrar
  7. Manuel Ricardo Solana ariza19 de agosto de 2026 a las 5:44 a.m.

    Pastora Dios te bendiga.. Cordel de tres dobleces.. Bendiciones

    ResponderBorrar
  8. Buenos días
    Hermoso devocional, el matrimonio no se cansa, a pesar de, aunque, todo en el matrimonio nos lleva a que hay que regresar, una y otra vez, de eso se trata eso es perseverar, y siempre de la mano de Dios

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Porque estar agradecidos en el gozo del Señor?