DIOS SE GLORIFICA EN TU IMPERFECCIÓN

“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca.”

‭‭LAMENTACIONES‬ ‭3‬:‭22‬-‭25‬ ‭


El día de hoy tomaremos como ejemplo de rendición, la relación matrimonial.

El matrimonio no une a dos personas completas, sino a dos personas en proceso de ser formadas por Dios. 

Es preciso recordar que cada uno llega al pacto con su propia historia, con su propio pasado, con su manera particular de amar, de reaccionar y de enfrentar la vida. Pero con el paso del tiempo, estas diferencias no se diluyen; por el contrario, se hacen más visibles. 

Es muy importante comprender que el matrimonio se convierte entonces en un espejo que revela tanto virtudes como fragilidades que antes no percibíamos con claridad. 

Es por ello que muchos matrimonios comienzan a desgastarse no porque el amor haya desaparecido, o que el amor se acabe, sino porque las expectativas se vuelven demasiado altas. 

Porque cada uno espera del otro que siempre entienda, que siempre responda con sabiduría, que siempre tenga fuerzas cuando nosotros las necesitamos. Pero Cuando eso no ocurre, la frustración aparece y, si no se maneja con gracia, comienza a levantar muros silenciosos en el corazón. 

Por la gracia de Dios, he podido aconsejar a varias parejas que sin darse cuenta, trasladan a su cónyuge una carga que solo Dios puede llevar. Porque demandan perfección, cuando ambos son imperfectos y necesitados del perfecto amor de Dios, que hecha fuera al temor y al orgullo. 

Hoy estudiaremos en El libro de Lamentaciones, que fue escrito en uno de los momentos más oscuros de la historia del pueblo de Dios. Describe que Jerusalén estaba destruida, el dolor era profundo y la sensación de fracaso espiritual era real. Sin embargo, en medio de ese escenario de ruina, el profeta se detiene y hace memoria de una verdad que sostiene el alma: «Las misericordias del Señor jamás terminan». No es una afirmación nacida de circunstancias favorables, sino de una convicción teológica profunda: Dios sigue siendo fiel aun cuando Su pueblo ha fallado. 

Esta verdad es esencial para el matrimonio cristiano. El pacto no se sostiene porque ambos cónyuges sean siempre pacientes, coherentes o espiritualmente fuertes, sino porque Dios renueva Su misericordia cada mañana. Hay días en los que uno caminará con más claridad y el otro con más cansancio. Habrá momentos de palabras torpes, decisiones equivocadas y actitudes que necesitarán corrección. En todos ellos, la fidelidad de Dios permanece intacta. 

Por ello es clave Aceptar que somos imperfectos, y estoy no es rendirse al pecado ni justificar actitudes que dañan la relación. Es, más bien, un acto de humildad que abre la puerta a la gracia. 

Nos recuerda que el matrimonio es uno de los principales medios que Dios utiliza para santificarnos. Porque es a través de la convivencia diaria, que Dios expone nuestro orgullo, nuestra impaciencia y nuestra necesidad constante de Su ayuda, no para condenarnos, sino para transformarnos. 

Cuando el matrimonio descansa en la fidelidad de Dios, cambia la manera en que se pueden mirar el uno al otro, porque donde antes había exigencia, comienza a surgir compasión, donde había juicio rápido, nace paciencia, donde había frustración acumulada, aparece la oportunidad de extender misericordia. 

El escenario del matrimonio se convierte entonces en un espacio seguro donde el evangelio se vive de manera tangible, cotidiana y real!. 

Determinarnos a caminar juntos como pareja guiada por Dios implica recordarnos una y otra vez esta verdad liberadora: nuestra esperanza no está en que el otro nunca falle, sino en que Dios nunca falla. Dos personas imperfectas pueden perseverar, crecer y amar con esperanza cuando su confianza está firmemente anclada en Dios cuya fidelidad es nueva cada mañana.

Oración:

Amado Señor ayúdame a caminar tomado de tu mano cada día de mi vida. Ayúdame a creer en el pacto del matrimonio es para siempre! Dame la gracia de velar o vigilar que este se cumpla dentro de tus propósitos de divinos. Y ayúdame a amar para perdonar, ayúdame a estar rendido a tus pies para construir y no destruir el amor en mi familia. Señor Jesús, regálame la oportunidad de vivir una vida segura en tu gracia y perdón, porque quiero conocerte y ser un canal de bendición a otros! 

Amén 

Con Cariño, Rossemarie Rizzo Martínez.

Pastora MCI Bogotá




Comentarios

  1. Amén, waoo Pastora está reflexión llegó en este momento que lo necesitaba, gracias por dejarte usar por el señor. Bendiciones 🙏

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  2. amén así es, de la mano de Dios, perseveraremos hasta el fin y tendremos un matrimonio conforme ala palabra de Dios.

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  3. nuestras vidas, nuestro hogar se sostienen por la misericordia de nuestro Dios, no por nuestra habilidades.

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  4. Manuel Ricardo Solana ariza24 de agosto de 2026 a las 2:27 p.m.

    Buenas tardes pastora.. DIOS te bendiga.. Y nos sigas ministrando el agua viva.. Amén y amén

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  5. Buenas noches pastora bendiciones gracias 🙏

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  6. Dios bendiga cada matrimonio

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