martes, 25 de agosto de 2026

 


LLENEMOS NUESTRA FAMILIA DE FE

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

ROMANOS 10:17

 

El día de Hoy estaremos observando cómo El enemigo —a través de las presiones del mundo, las tendencias culturales y las ideas populares— siempre buscará debilitar la fe de nuestros hijos por medio de la duda o haciéndolos caer en el error de una fe incorrecta o mal dirigida.

Pero sabes que lo peor es que una fe debilitada da como resultado la incredulidad, y una fe incorrecta o tener creencias erróneas tiene las mismas consecuencias devastadoras que la incredulidad. Por esta razón debemos orar por nuestros hijos, para que su fe no falte, para que cada día puedan tener una experiencia personal con Jesús!

Oramos para que la fe de nuestros hijos crezca, porque si se debilita, entrarán fácilmente a negociar con el enemigo y terminarán aceptando sus propuestas, que solo serán falsificaciones de una vida que únicamente Jesús puede ofrecer.

Veamos el ejemplo de la vida de Abraham:

Su fe estaba debilitada por la espera, por eso aceptó la propuesta falsificada de su esposa en lugar de esperar en Dios.

Recuerda que la duda es el dardo preferido de diablo para debilitarnos en la fe.

Debemos hacer que nuestros hijos sean diestros en el manejo del escudo de la fe y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. He aquí algunos consejos sencillos para hacer crecer la fe en nuestros hijos desde su más corta edad y no dejar de hacerlo cuando ellos vayan creciendo:

                 Alimenta su fe diariamente leyéndoles y ayudándolos a memorizar la Palabra de Dios.

                 Enséñales con el ejemplo la importancia de pasar tiempo con Dios.

                 Llena su mente con la verdad sobre Dios, su carácter, su plan y sus mandamientos, y busca demostrarles cómo esas verdades son útiles para enfrentar los dilemas de la vida.

                 Muéstrales con la Palabra de Dios el evangelio y las virtudes que se obtienen por pura gracia al pertenecerle a Cristo.

Oración:

Amado Padre celestial, hoy vengo delante de ti para pedirte, en el nombre de Jesús, que seas tú mismo quien engendre, sostenga y haga crecer la fe en mis hijos. Reconozco que la fe verdadera viene de ti, nace de tu Palabra y es un regalo de tu gracia. Gracias, Dios, porque sé que me colocas la misión o tarea de velar por la seguridad de la salvación de mis hijos físicos y espirituales, la cual asumo con diligencia y compromiso. Ayúdame a ser ejemplo de fe en mi casa!

Te doy gracias con todo mi corazón porque tú cuidas de nosotros y sostienes la fe de mis hijos en medio de un mundo lleno de engaño. En el nombre de Jesús, amén.

Inspirado en el libro “Cuando los padres oran”

Con Cariño

Rossemarie Rizzo Martínez

Pastora MCI Bogotá.



5 comentarios:

  1. Amén mi Ps ,Dios ayúdame a ser ese ejemplo vivo en mi casa de la Fe para que ellos,siempre quieran estar a tus pies .🙌🏻❤️

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  2. Buenos días pastora bendiciones

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  3. Buenos días, gracias Pastora, bendiciones 🙏

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