NO TE CANSES, ¡PERSEVERA!
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”
Gálatas 6:9, RVR1960
Querido lector:
El día de hoy vamos a recordar que, en el Reino de Dios, existe un tiempo para plantar, un tiempo para desarrollar profundidad y un tiempo para cosechar.
Pero el problema es que muchas personas abandonan precisamente cuando están más cerca de ver aquello que Dios ha estado formando.
En la Biblia, el apóstol Pablo nos anima en Gálatas 6:9 a no cansarnos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos, si no desmayamos.
Es clave reconocer que la cosecha está conectada con la perseverancia. No siempre vemos lo que Dios está haciendo, pero eso no significa que Dios haya dejado de obrar.
En la vida, las pruebas producen paciencia, y la paciencia desarrolla madurez y carácter. Muchas veces queremos la bendición instantánea, pero no queremos atravesar el proceso que la produce.
Sin embargo, el plan de Dios no consiste solamente en bendecirnos; Él también está interesado en formar el carácter que sostendrá aquello que pondrá en nuestras manos.
Permanecer en Cristo
Existe una verdad poderosa en Juan 15:
“Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.”
San Juan 15:2-5, 8-9, RVR1960
Jesús no solo les dijo a sus discípulos que llevaran fruto, sino que les ordenó permanecer en su amor para que pudieran producir fruto.
El mandato fue permanecer. De hecho, la palabra “permanecer” aparece repetidamente en este pasaje.
El fruto no es la única meta que perseguimos; es la consecuencia natural de una vida conectada a Cristo.
Las ramas no se esfuerzan por producir fruto; simplemente permanecen unidas a la vid, y el fruto aparece como resultado de esa conexión.
No abandones tu lugar
Querido amigo en la fe, si hoy te encuentras en una temporada de espera, ¡no abandones tu lugar de fe!
No permitas que el cansancio, la frustración o la demora te arranquen del lugar donde Dios te plantó.
No permitas que la espera robe tu confianza.
Recuerda:
“Lo que hoy parece silencio puede ser la temporada en la que Dios está preparando aquello que pronto verás manifestarse.”
El Salmo 92 declara que los justos florecerán y seguirán dando fruto aun en la vejez, porque permanecieron plantados en la presencia de Dios.
“Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; seré ungido con aceite fresco. El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes, para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en él no hay injusticia.”
Salmos 92:10, 12-15, RVR1960
Hoy te animo a:
- Seguir creciendo.
- Seguir confiando.
- Seguir arraigado en Cristo.
La temporada de fruto llegará para quienes deciden permanecer donde Dios los ha plantado.
Oración
Amado Señor:
Ayúdame a permanecer firme en Ti, aun cuando no vea resultados inmediatos. Dame la paciencia para confiar en tus tiempos y la perseverancia para no abandonar el lugar donde me has plantado.
Fortalece mi fe durante el proceso y mantén mi vida conectada a Cristo para que produzca el fruto que solo Tú puedes dar.
Permíteme ser un instrumento útil en tus manos y despierta mi fe para poder permanecer en tu amor y así dar fruto, más fruto y mucho fruto.
¡En Cristo Jesús!
Amén.
Inspirado en el Salmo 1.
Con cariño,
Rossemarie Rizzo Martínez
Pastora, MCI Bogotá

Señor ayúdame a permanecer y ha ver el fruto en mi vida
ResponderBorrarPastora buenos días.. DIOS te bendiga.. Gracias por tu amor hacia nuestro ministerio y gracias por ser ese instrumento que eres para Dios.. Amén
ResponderBorrarNo es fácil pasar por la prueba y más cuando es larga, pero Dios se manifiesta cada día en las pequeñas cosas, Dios no nos dejará ni nos desampara y veremos la victoria recogiendo el fruto de la siembra en el nombre de Jesús.
ResponderBorrarBuenos días pastora bendiciones gracias por tu palabra amén 🙏
ResponderBorrarQue bonita palabra y muy oportuna 🙏🏻
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