POR FE, NO POR VISTA

“Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?”

NÚMEROS 23:19

La frase bíblica "por fe andamos, no por vista" (2 Corintios 5:7) significa que los creyentes debemos dirigir nuestras vidas confiando de forma absoluta en Dios y en sus promesas eternas, en lugar de depender únicamente de lo que perciben nuestros sentidos físicos o la lógica humana.

Vivir por vista: Significa dejar que las decisiones y emociones estén gobernadas solo por las circunstancias temporales, lo que se ve a simple vista y los límites humanos.

Vivir por fe: Significa fundamentar la existencia en realidades espirituales invisibles, confiando en el carácter y la guía de Dios a pesar de la incertidumbre.

Perspectiva eterna: Implica recordar que los sufrimientos y el cuerpo mortal son pasajeros, y que el enfoque principal está en lo eterno.

En La Biblia se describe una escena muy particular, en donde dos seguidores de Jesús, tuvieron un encuentro muy especial con Él, mientras se dirigían a su aldea. Estos dos hombres, luego de conocer acerca de la muerte del Mesías, regresaron tristes a Emaús, porque para ellos la muerte estaba muy lejos de ser el cumplimiento de la promesa que ellos tenían como esperanza!.

En medio de una circunstancia tan difícil como lo es una pérdida de un ser querido, los ojos veían algo diferente a lo que realmente estaba sucediendo, porque el dolor no nos deja ver con claridad!.

Sin embargo, en el camino, se les apareció un hombre, el cual comenzó a preguntarles ¿qué sucede?

Quizás estás atravesando un proceso donde tus ojos están viendo lo contrario de lo que esperabas que se cumpliera. Quizás Dios te prometió salud, pero estás enfermo.

Quizás Dios te prometió pareja, pero estás más solo. Quizás Dios te prometió provisión, pero ahora tienes menos.

Sin embargo, es importante que sepas que Jesús está ahí contigo, acompañándote en el camino. Aunque no podamos percibirlo, Él acompaña cada uno de nuestros pasos.

Aunque nuestros ojos no estén viendo la promesa cumplirse, debemos estar convencidos de que lo que Él dijo, eso hará!.

Es necesario creer en las promesas de Dios como un niño confía en los brazos de su padre cuando este le abraza y protege del peligro!. En ese momento, para el niño no hay lugar más seguro; así también nosotros debemos descansar en el Señor, cuando nuestros ojos no puedan ver lo que está sucediendo en el mundo espiritual. Por fe y no por vista.

En estos tiempos difíciles he estado atravesando el duelo, por la pérdida de mi amado esposo Luis Alejandro Rey Cala, experiencia que nunca imaginé vivir… no ha sido nada fácil, día con día es un desafío de amor vivir sin él. Pero sabes, he descubierto que el amor de mi papito Dios (Abba Padre) y la dulce amistad con el Espíritu Santo, me han llevado a poner mis ojos en la eternidad y a tener mi firme esperanza en el propósito de Dios en esta tierra. Y solo allí he encuentro consuelo a mi vacío y esperanza a mi corazón dolido.

Hoy te animo a no permitir que el dolor te defina, sino a poner tus ojos en Jesús. !Y creer a sus promesas en donde dice que está contigo hasta el final del mundo!

Cree solamente!

Con cariño, Rossemarie Rizzo Martínez.

Pastor MCI Bogotá



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