Gálatas 5:22-23
“[22] Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe; [23] mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”
Cuando hablamos de gozo, no nos referimos simplemente a una alegría humana o a una felicidad temporal.
El gozo como fruto del Espíritu Santo es una alegría profunda, estable y sobrenatural que proviene de Dios y no depende de las circunstancias externas. El gozo es tener plena confianza y tranquilidad aun en medio de una circunstancia difícil, comprendiendo que el Señor dará la solución y que podemos confiar plenamente en Él.
Independientemente del sufrimiento, el gozo nos permite tener paz y contentamiento aun en medio de nuestro diario vivir. Es de origen divino y nace de una relación íntima con Dios, al comprender que Él nos ha concedido un regalo hermoso: la salvación y la vida eterna por ser sus hijos.
Según Nehemías 8:10 (NTV):
“Nehemías continuó diciendo: «Vayan y festejen con un banquete de deliciosos alimentos y bebidas dulces, y regalen porciones de comida a los que no tienen nada preparado. Este es un día sagrado delante de nuestro Señor. ¡No se desalienten ni entristezcan, porque el gozo del Señor es su fuerza!»”.
Cuando creemos en Su Palabra y en las promesas que nos ha dado, podemos vencer el desaliento. Reconocemos que no son nuestras fuerzas humanas, sino Su presencia, nuestro refugio y protección, la que nos transforma y nos da una nueva naturaleza para enfrentar las dificultades.
El gozo se basa en el carácter de Dios. Su amor, Su perdón y Su restauración son parte de Su propósito para cada uno de nosotros y nos llevan a depender cada día más de Él.
El pueblo de Israel fue puesto a prueba para ver si dependía de Dios o de sus propias decisiones. Cuando comprendieron que sus vidas pertenecían a Dios, comenzaron a experimentar esperanza y gozo.
El dolor y las pruebas son parte de la vida, pero también nos enseñan que Dios no nos abandona. Él nos ama a pesar de lo que estemos viviendo. Cuando estudio esta palabra, GOZO, comprendo que está relacionada con la esperanza de una recompensa eterna, la paz y una relación plena con el Espíritu Santo.
La frase “entra en el gozo de tu Señor” me llena de mucho ánimo y seguridad. Te invito a experimentar esa felicidad y alegría espiritual que produce rendirnos completamente a Él.
Oración
Señor Jesucristo, permite que pueda ver las dificultades como una oportunidad para conocerte más y más cada día y experimentar esa felicidad espiritual que viene de Ti.
No permitas que pierda el gozo que me mantiene unido a Ti y a Tu más grande amor. Que pueda extender ese gozo del Espíritu Santo hacia todas las personas que me rodean.
Amén.
Alejando y Vilma Espitia.
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