“Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos. Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir la misericordia y encontrar la gracia que nos ayuden oportunamente.” Hebreos 4:14-16 NVI
Jesús es un Sacerdote gentil que sabe lo débiles que somos, cuán fácilmente fallamos, cuánto necesitamos de Su misericordia y con qué frecuencia volvemos a Él en busca de ayuda.
Dios comprende nuestras luchas, nuestras debilidades y las tentaciones que enfrentamos todos los días.
Querido lector, quizá te preguntarás: ¿Cómo puede Dios realmente entender nuestras luchas si Él es perfecto y todopoderoso?
La respuesta es: porque Jesús enfrentó cada una de las cosas que nosotros enfrentamos.
¡Jesús lo sabe!
Este es un pensamiento increíble y reconfortante. Nunca olvides que Dios está de nuestro lado. Él siempre está dispuesto a ofrecernos Su perdón y tenemos un Sacerdote que intercede por nosotros delante de Dios.
¡Nunca lo olvides!
Hoy, en Colombia, celebramos el Día del Amor y la Amistad, y es importante recordar que Jesús quiere ser nuestro amigo y guiar nuestros pasos hacia el Padre Celestial.
Debemos entender que Sus misericordias son nuevas cada mañana. Él nos ama con amor eterno y hoy nos llama a buscarlo hasta encontrarlo, permitiendo que llene nuestro corazón con Su eterno amor.
Solo déjate abrazar por Él. Permítele que te tome entre Sus brazos, llene todos tus vacíos y te permita experimentar cada día más de Su amor.
Oración
Amado Señor, es fácil concentrarnos en Tu misericordia y no ver el costo del pecado, o concentrarnos en Tu estándar de justicia y no ver la bondad de Tu perdón. Ambas realidades nos permiten conocer un poco más de Tu corazón.
Papito Dios, quiero verte de ambas formas a la vez. Estoy profundamente agradecido por Tu misericordia. ¿Qué haría sin ella? Sin Tu misericordia, estaría perdido. En cambio, en Ti tengo nuevas oportunidades para enfrentar mis errores y aprender de mis fracasos.
Tengo un Sacerdote que camina conmigo, que me acompaña a través del perdón y lo hace con gracia.
Amado Señor, hoy te pido que me des Tu corazón mientras trato con las personas que me fallan. No hay mayor bendición que aprender a tener un corazón lleno de Tu amor, misericordia y gracia.
En el nombre de Jesús, amén.
Aplicación personal
Hoy busca a Jesús y disfruta de Su hermosa amistad. ¡Determínate a ser un reflejo de Su amor y de Su gracia!
Y no olvides decirle a un amigo cuán importante es para ti. Así como Jesús nos muestra Su amor y amistad, también nosotros podemos reflejar ese amor a quienes nos rodean.
Con cariño,
Rossemarie Rizzo Martínez
Pastora MCI Bogotá

Amén y amén
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