NO ESTAS SOLO: EL ESPIRITU SANTO ESTÁ CONTIGO
Y yo rogare al Padre y os daré otro consolador
para que este con vosotros para siempre. el Espíritu de verdad, el cual el
mundo no puede recibir porque no lo ve, ni le conoce, pero vosotros le conocéis
porque mora con vosotros y estará en vosotros.
Juan 14: 16-18
Estábamos sentados en el parque con mi esposa, viendo con impotencia cómo
nuestro hijo menor convulsionaba y cuando terminaban sus convulsiones, sonreía
y seguía jugando… pero nosotros llorábamos ante un futuro totalmente incierto y
desconocido.
Somos seres tripartitos: Espíritu, alma y cuerpo. En nuestra alma esta
nuestra mente, sentimientos y voluntad. La salud mental es parte fundamental de
nuestro bienestar. El Señor sabía que pasaríamos por situaciones que traerían
ansiedad, tristeza y soledad a nuestras vidas.
Elías estuvo tan triste después de su victoria en el Carmelo y de la
amenaza de una mujer llamada Jezabel, quien le amenazó, que se puso debajo de
un enebro y quiso morir. El mismo se sintió tan solo que el Señor tuvo que
hablarle y decirle que no había visto que habían 7000 más que no habían doblado
su rodilla ante los ídolos y también tuvo que vivir la ansiedad que le produjo ser
perseguido por Acab quien quería matarle porque su oración había provocado 3
años de sequía.
Es normal sentirse solo, ansioso o triste en medio de las circunstancias
difíciles que estemos viviendo: problemas con amigos, familia, relaciones
sentimentales, perdidas. Pero cuando permitimos que las situaciones se salgan
de control y llegamos al punto de que nuestras emociones empiezan a pesar es
necesario buscar ayuda: Primero la de Dios y su palabra, Elías abrió su corazón
delante de Él y recibió su palabra: Levántate porque largo camino te resta, y
pudo ser ayudado. Pero también de otras personas: un Consejero, un Líder, un Pastor.
El Señor nos prometió que su Santo Espíritu estaría siempre con nosotros
para ayudarnos a enfrentar los momentos difíciles porque sabía que solos no
podríamos.
En el momento en que junto con mi esposa empezamos un proceso bien
difícil al recibir un diagnóstico médico acerca de la salud de nuestro hijo
menor que consistía en que a sus 4 meses
de nacido presentaba eventos convulsivos como consecuencia de un síndrome de
epilepsia, esa situación nos derrumbó y aunque ya estábamos afianzados en la fe
cristiana y en servicio en la obra de Dios, no obstante recuerdo que después de
una cita en que le aplicaron una dosis de un medicamento que esperábamos le
sirviera, aun así seguía convulsionando. Nos sentamos en un parque y él jugaba
y cada vez que terminaba de convulsionar se reía mientras nosotros llorábamos.
Entonces recordé cuando Pablo decía que se gozaba en las pequeñas y
momentáneas tribulaciones. Y pudimos ver la diferencia que había en la manera
de enfrentar la dificultad entre nosotros y nuestro hijo. El no escuchaba ni
entendía lo que los médicos decían, nosotros sí. El en su inocencia de niño se
reponía fácilmente y se reía, nosotros en cambio estábamos muy afectados. Nos
sentíamos solos, ansiosos y entristecidos.
Pero fue cuando le abrí mi corazón a Dios y me dio una palabra que
decía: Un poquito más y el que ha de venir vendrá. Y entonces vino la certeza
de que el Espíritu Santo estaba con nosotros, que nos estaba ayudando, aunque
no viéramos como estaba obrando y que estaba allí para fortalecernos y
consolarnos, que intercedía por nosotros en medio de nuestras necesidades y fue
esto lo que nos ayudó a permanecer firmes. En un momento decidí entregar a mi
hijo al Señor y confiar en El sabiendo que siempre su fidelidad permanece con
nosotros.
¿Qué es lo que te aflige? ¿Por qué te sientes sol
Porque lo que es importante para ti es importante para Dios, aunque no
lo sea para los demás. Guarda tu corazón y tu mente.
Con cariño
Carlos y Stella

Aunque hay cosas que no entendemos, siempre podemos confiar en que El Señor es nuestro ayudador
ResponderBorrarGracias por compartir este testimonio de vida. Fortalece saber que en medio de las situaciones difíciles, el Espíritu Santo nos fortalecer e interceder por nosotros, no nos deja solos.
ResponderBorrarLas pruebas nos hacen fuertes y dependientes solo de Dios
ResponderBorrarAmén y amén.
ResponderBorrarGracias por tu testimonio
ResponderBorrarAmen
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