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VINO PARA SERVIR


 Jesús usa este pasaje de la Biblia para enseñarnos acerca de a Su Reino. Esta vez, es la madre de Santiago y Juan quien se acerca a Jesús para pedirle un favor en nombre de sus hijos:

“Te pido, por favor, que permitas que, en tu reino, mis dos hijos se sienten en lugares de honor a tu lado, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.”
Mateo 20:21 NTV

Ella realmente no sabía lo que estaba pidiendo, excepto que deseaba un lugar de honor para sus hijos.

En el fondo, lo que esta mujer quería preguntar era:

¿Qué obtienen realmente mis hijos por seguirte durante todo este tiempo, Señor? ¿Cómo puedes hacer que todo esto valga la pena?

Aquí está la respuesta de Jesús. Una vez más, Él redirige el foco:

“Así que Jesús los reunió a todos y les dijo: ‘Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos. Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo. Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos.’”
Mateo 20:25-28 NTV

Esta respuesta de Jesús quería enseñar una manera completamente diferente de entender y vivir el Reino de Dios.

Si hacemos una comparación con los reinos de este mundo, vemos que muchas veces los poderosos han gobernado sobre los débiles; los reyes han liderado mediante decretos según sus propios intereses, y las personas con poder han oprimido a aquellos que tienen menos.

Pero el Reino de Jesús es diferente. Es un Reino donde los mayores sirven a los menores, donde el Rey lidera con amor sacrificial y donde aquellos que tienen poder lo utilizan para el beneficio de otros.

Jesús no es el tipo de Rey que envía a Su pueblo a morir por Él. Él es el Rey que está dispuesto a sacrificarse a Sí mismo por Su pueblo.

Con Él, no se trata de poder, privilegios ni mucho menos de una posición.

Se trata de servicio, sacrificio y humildad.

Estas son las características que nos llevan a la verdadera grandeza en el Reino de los cielos.

APLICACIÓN PERSONAL

Hoy es clave que nos hagamos estas preguntas:

  • ¿Cómo podemos seguir cambiando nuestra manera de pensar?
  • ¿Cómo podemos aprender a vivir en este Reino y seguir a un Rey que establece una forma de vivir tan diferente a la del mundo?
  • ¿Estamos manteniendo nuestros ojos puestos en Jesús?

Él es el Pionero, el Fundador y el centro de todo. Porque, al final, todo se trata de Él.

ORACIÓN

Amado Señor, te pido que me ayudes a servirte sin intereses personales, sino con un corazón desinteresado, humilde y compasivo.

Ayúdame cada día a tener las fuerzas para establecer Tu Reino en mi vida, en mi casa, en mi familia, en mi vecindario y en mi nación.

Que pueda aprender de Ti a servir antes que buscar ser servido, a amar antes que buscar reconocimiento y a entregarme por los demás, siguiendo Tu ejemplo.

Que mi vida pueda reflejar Tu corazón y que, en todo lo que haga, pueda llevar gloria a Tu nombre.

En Cristo Jesús. Amén.

Con cariño,
Rossemarie Rizzo Martínez
Pastora — MCI Bogotá


Comentarios

  1. Como hijos de Dios marcamos la diferencia teniendo una actitud de servicio, humildad, no buscando beneficios personales, sino ayudar a nuestro prójimo.

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  2. Amén el servir nos lleva a salirnos de nuestra comodidad e intereses, para recibir solamente lo que Dios quiere para nuestras vidas que es mucho mejor que nuestros deseos egoístas.

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  3. Que mi corazón este dispuesto a servir

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