“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.
Josué 1:8-9 (RVR1960)
Una de las grandes bendiciones que Dios nos ha dado es su Palabra, porque en ella encontramos el manual para nuestra vida y la fuente que alimenta nuestra fe. Sin ella, es imposible avanzar con firmeza y mantenernos aferrados a las promesas de Dios.
La semana pasada, nuestra mascota se enfermó de manera repentina y su estado se volvió muy delicado. Fueron momentos de mucha angustia, pues lo veíamos tan mal que llegamos a pensar lo peor. Surgieron dudas, preguntas y hasta temor. Sin embargo, comprendimos que, aun en medio de las circunstancias más difíciles, necesitamos aferrarnos a la Palabra de Dios.
En medio de esta situación, Dios nos regaló una promesa a través de mi mamá, la pastora Rossemarie Rizzo:
“Tu rectitud es como las poderosas montañas, tu justicia, como la profundidad de los océanos. Tú cuidas de la gente y de los animales por igual, oh SEÑOR”.
Salmos 36:6 (NTV)
Creímos en esta palabra y recordamos que Dios tiene cuidado de nuestro Simba, que su amor y su poder son mucho mayores que nuestras capacidades y que, por más que deseemos protegerlo, podemos descansar en las manos de Aquel que también cuida de él.
Esta promesa nos sostuvo en momentos en los que parecía que no íbamos a salir adelante. El domingo por la noche, dimos un paso de fe y decidimos sacarlo de la hospitalización, convencidos de que Jesús puede obrar el milagro completo. Oramos por él, lo ungimos y hoy está en casa con nosotros.
Quizás los animales no sean algo tan especial para ti, o tal vez esta no sea la situación con la que más te identifiques al pensar en una promesa que sostiene. Pero un milagro es un milagro, y hemos comprendido que Jesús permite diferentes circunstancias para entrenar nuestra fe y enseñarnos la importancia de aferrarnos a la promesa que Él nos ha dado.
A lo largo de nuestra vida, hemos visto milagros de sanidad frente al cáncer en nuestras familias, respuestas en el área financiera y, también, cómo Jesús ha levantado a nuestras familias después de enfrentar pérdidas muy significativas.
Sin embargo, en esta ocasión, Jesús nos permitió seguir entrenando nuestra fe de una manera diferente: mostrándonos que aquello que es importante y especial para nosotros también es importante para Él. ¡Qué maravilloso es saber que tenemos un Padre tan bueno, que conoce nuestras necesidades, comprende lo que hay en nuestro corazón y desea darnos una promesa que se convierta en nuestra ancla durante las tormentas!
Hoy queremos recordarte que la Palabra de Dios no pierde su poder en medio de la dificultad. Al contrario, es allí donde aprendemos a confiar, a permanecer firmes y a descansar en sus promesas. No importa cuál sea la situación que estés atravesando: vuelve a su Palabra, aférrate a lo que Él te ha dicho y recuerda que no estás solo. Dios sigue siendo fiel.
Con amor, David y Mariale Bermúdez

Amén !!!! Que alegría ver que sus misericordias son nuevas cada mañana !! Bienvenido “Simba” a casa!!!
ResponderBorrarAmen gracias por este gran testimonio que nos invita a estar direccionamiento por la palabra el creer que para el todo es posible
ResponderBorrarDios es fiel en todo tiempo, en todo tiempo Dios es fiel, me alegro de corazón que Simba esté mejor .
ResponderBorrarZulma C
Gracias x compartir este testimonio y recordarnos de q Dios es fiel y seguimos confiando en sus promesas.
ResponderBorrarDios es bueno, y fiel, debemos descansar en sus promesas, gracias Mariale¡ Nohora
ResponderBorrarAmen
ResponderBorrarAsí es gloria a Dios
ResponderBorrarUn milagro que nos alegra con simba es muy especial, y Dios les dio su respuesta a tiempo un abrazo 🥰
ResponderBorrarAmén Pastores 🙏
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