CONOCIENDO AL PADRE
Él me clamará: Mi padre eres tú, mi DIOS, y la roca de mi salvación. yo también le pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra. Para siempre le conservaré mi misericordia y mi pacto será firme con él. (Salmo 89:26-28) A veces experimentamos la ausencia de nuestro Padre celestial por diversas circunstancias, pruebas, no respuesta a nuestras oraciones, fatiga espiritual, que nos llevan a una vida cristiana rutinaria, así que nos convertimos en simples espectadores de los milagros que suceden a nuestro alrededor. A pesar de que nos sintamos de esta manera y el enemigo aproveche para abrir una gran brecha entre DIOS y nosotros, lo cierto es que DIOS no deja de ser DIOS y como dice su palabra en números 23:19 DIOS no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? habló, ¿y no lo ejecutará?, así que no debemos perder la fe en sus promesas y a lo que dice en este precioso salmo 89 que habla acerca del pacto eterno ...