DIOS TE RESTAURA “Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.” JUAN 8 : 3 - 5 , 7 , 10 - 11 Vamos a ver una escena del relato bíblico que no comienza con una oración, sino con una trampa. Los fariseos no buscaban justicia, sino poder. No les importaba el alma de la mujer, sino el control de las circunstancias. Tomaron su pecado y lo convirtieron en espectáculo. La empujaron al centro de ...