Crecimiento a través de la tentación
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
1 Corintios 10:13.
¿Alguna vez te has preguntado por qué enfrentamos tentaciones? ¿Son simplemente obstáculos o pueden ser herramientas de crecimiento personal? La verdad es que la tentación no es tu enemigo, sino una oportunidad para desarrollar un carácter más fuerte y parecido al de Cristo y los frutos del Espíritu Santo en nuestra vida.
La tentación no es algo que simplemente nos sucede, o tal vez un día al despertar nuestro primer pensamiento es: “Hoy caigo en la tentación, hoy voy a pecar, ‘yabadabadoo’, sino un proceso calculado o, mejor dicho, un círculo vicioso creado por el enemigo de cuatro pasos precisos, los cuales nunca cambian:
Cómo opera la tentación: Estrategia
- Identificación del deseo: Satanás detecta un deseo dentro de nosotros o somos tentados, como dice la palabra según nuestra propia concupiscencia (Santiago 1:14-15), susurrando pensamientos como "Te lo mereces" o "Hazlo ahora". Recuerda: La tentación comienza en nuestra mente, no en las circunstancias externas que están a nuestro alrededor.
- Siembra de la duda: Te hace cuestionar lo que Dios ha dicho. Genera preguntas como: "¿Es realmente malo?" o "¿Acaso Dios no quiere que sea feliz?"
- Propagación del engaño: Satanás es el "padre de las mentiras". Ofrece justificaciones falsas: "Nadie lo sabrá", "Todos lo hacen", "Es solo un pequeño pecadillo".
- Desobediencia: Finalmente, actúas basado en los pensamientos que has estado considerando y cedes a la tentación.
Cómo vencer la tentación
Cambia tu perspectiva. No te avergüences de ser tentado. Jesús también fue tentado y no pecó; la tentación no es un pecado; ceder a ella sí lo es.
Reconoce tus vulnerabilidades. Identifica cuándo, dónde y con quién eres más vulnerable. Pregúntate: ¿Cuándo me siento más tentado? ¿En qué momentos? Esto tan práctico te preparará anticipadamente para esas situaciones.
Pide ayuda divina. Dios tiene una línea de emergencia abierta las 24 horas para que nosotros oremos constantemente, incluso con oraciones cortas o salvavidas que nos darán la victoria para ayudarnos a derrotar la tentación. "¡Ayuda! ¡Ayúdame, Señor!" No nos cansemos de pedir ayuda; Dios nunca se cansa de darnos gracia y misericordia. Siempre debemos ser prudentes y huir de la tentación.
Reflexión: Si ya conocemos las estrategias del enemigo, su modo de operar es el mismo ayer, hoy y mañana. No permitamos que la tentación tome el control de nuestra vida. Uno de los grandes secretos de nuestra mente es que no podemos tener dos pensamientos contradictorios al mismo tiempo; o pensamos en lo bueno o pensamos en lo malo, nosotros determinamos en qué pensar.
No tenemos el control de las tentaciones externas que nos pueden hacer ceder ante el pecado, pero sí tenemos el control de guardar nuestra mente, nuestro corazón y nuestras emociones internas (Marcos 7:15-23) dice: Nada que venga de afuera puede contaminar a nadie. Lo que contamina a la persona es lo que sale de ella. “Ánimo”, contamos con Él, el más grande, Él que dio todo por amor; solo debemos "resistir al diablo, y él huirá de nosotros" (Santiago 4:7).
Elijamos enfocarnos en hacer bien en la lectura de la palabra, refugiarnos en la iglesia, en la oración diariamente, en desarrollar los "frutos del Espíritu": amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22-23) La meta no es la perfección, sino el crecimiento.
“Imagina, piensa y sueña a lo grande; actúa en lo pequeño”. Cada tentación vencida nos hace más parecidos a Cristo; la tentación no es nuestra destrucción, es nuestra oportunidad de crecimiento. Cada vez que elegimos hacer lo correcto, te pareces más a Jesús. Nuestra recompensa no es sólo resistir, sino recibir la "corona de vida", que es el galardón por el cual estamos en esta vida.
Oración
¡Gracias, Dios, por revelarnos las estrategias del enemigo! Perdónanos por caer en este círculo vicioso una y otra vez. Extiende tu amor y tu misericordia a nuestra vida, danos tu discernimiento y conocimiento para enfrentar la tentación, para crecer a través de ella y vencerla. Guarda nuestra mente, nuestro corazón y nuestras emociones en la cruz donde diste todo por amor, que nuestros pensamientos sean de bien y no de mal y vayan en aumento como la luz de la aurora hasta que el día sea perfecto. ¡Amén!
Con cariño Magaly Caballero
Gracias Magally, me gustó mucho tu enfoque, es muy claro y sencillo. Dios nos ayude en cada segundo a resistir la tentación. 🩸.
ResponderBorrarEn este nuevo comienzo de mi vida, que bueno saber como vencer la tentación y saber que Dios no me dejara sola en este proceso gracias por tan valiosas y bendecidas palabras 🇨🇱🙏🇨🇴
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