CONDUCIDOS A LA VERDAD
“Me queda aún mucho más que quisiera decirles, pero en este momento no
pueden soportarlo”
Juan 16:12 NTV
Todos deseamos conocer la verdad: sobre la vida, sobre
nosotros mismos y sobre Dios. Pero en un mundo lleno de mentiras, opiniones y
confusión, muchas veces no sabemos en quién confiar. Jesús sabía que sus
discípulos necesitarían guía después de que Él ya no estuviera físicamente con
ellos, por eso prometió enviar al Espíritu Santo, también llamado el Espíritu
de verdad. El Espíritu Santo tiene la tarea de guiarnos a toda la verdad, no
solo enseñándonos lo correcto, sino también transformando nuestro corazón para
que podamos entender y vivir conforme a la voluntad de Dios. Él nos habla a
través de la Biblia, nos da discernimiento para reconocer lo que viene de Dios
y lo que no, y nos recuerda las palabras de Jesús cuando más las necesitamos.
En un momento de adversidad y quebranto de la salud de
nuestra hija, nos preguntábamos con angustia: ¿por qué está sucediendo esto?
Buscamos al Señor con fe, y Él comenzó a mostrarnos que lo que enfrentábamos
venía de ataduras generacionales. Lo más impactante fue que Dios no solo nos lo
reveló a nosotros como padres, sino también a su líder y a una amiga llamada
Laura, confirmando Su palabra por diferentes medios. En medio de ese proceso,
una amiga nos regaló un libro titulado “Bendiciones y Maldiciones”. Empezamos a
leerlo con mucha dedicación, y mientras lo hacíamos, el Espíritu Santo nos iba
mostrando cada cosa.
Descubrimos no solo la atadura del espíritu de muerte
que había venido sobre nuestra hija, sino también muchas otras que estaban
afectando a nuestra familia, tanto por parte de mi esposo como por parte
nuestra. A través de esta verdad que Dios nos reveló —por medio de Su Palabra y
de este libro— pudimos empezar un proceso de liberación y sanidad familiar,
comprendiendo la importancia de orar con discernimiento y pedimos al Señor que
nos mostrara la raíz de todo aquello que impedía Su bendición.
Hoy damos gracias a Dios porque Su verdad nos ha hecho
libres, y hemos visto cómo Él ha traído restauración a nuestra casa. Por eso
queremos invitarles a buscar siempre la guía del Espíritu Santo, a orar con fe
y a pedirle a Dios que revele toda verdad, para cortar de raíz cualquier
maldición generacional. Les animamos también a leer este libro, que ha sido de
gran bendición para nosotros, pues nos ayudó a comprender cómo el Señor nos
conduce a Su verdad para transformar nuestras vidas y las generaciones venideras.
Ser conducidos a la verdad no significa saberlo todo
de inmediato, sino caminar cada día con el Espíritu Santo, dejándonos enseñar,
corregir y consolar. Cuando le permitimos dirigir nuestra vida, aprendemos a
ver el mundo con los ojos de Dios, a actuar con amor y a mantenernos firmes en
medio del engaño.
La verdad no es solo un conjunto de ideas: la verdad
es una persona, Jesús mismo, quien dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la
vida” (Juan 14:6). Ser guiados a la verdad, entonces, es permitir que el
Espíritu Santo nos acerque cada día más a Cristo, para reflejar Su carácter en
todo lo que hacemos.
Oración:
Señor, gracias por enviarme tu Espíritu Santo.
Enséñame a escuchar su voz y a seguir su guía. Condúceme cada día a tu verdad,
para que mi vida sea un reflejo de tu amor y tu sabiduría, Amén.
Con cariño, Alberto y Andrea Castellanos

Que blog tan hermoso amiguitos. Son ejemplo de perseverar y creer en esa verdad por eso han visto la respuesta de Dios. Y nos alegramos de ello.
ResponderBorrarGracias Mirnita a ti también porque fuiste nuestra Amiguita que nos ayudó en Oración y nos regala el libro .Bendiciones y maldiciónes ,de Dereck Prints.
ResponderBorrarTe queremos😘