DISCIPLINA ESPIRITUAL: HÁBITOS QUE FORTALECEN

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres"

Colosenses 3:23 RVR1960

La pasión se mantiene viva no solo con emoción, sino con disciplina. Los hábitos diarios de oración, lectura de la Palabra, gratitud y servicio actúan como aceite que alimenta la llama interior. Sin constancia, incluso el corazón más ferviente se enfría lentamente, y la relación con Dios pierde intensidad. La disciplina espiritual es un acto de amor y protección: protege la llama que ilumina tu vida y guía tus pasos. 

Cada pequeño acto diario tiene un efecto acumulativo en tu corazón. No subestimes la oración silenciosa, la lectura de un versículo o un gesto de bondad; son ladrillos que construyen una fortaleza interior que resiste los ataques del enemigo. Hoy, invierte tiempo intencionalmente en tu relación con Dios y permite que la disciplina se transforme en pasión renovada.

 

Aplicación práctica

Elige un hábito espiritual que hayas descuidado y comprométete a realizarlo hoy con plena conciencia y dedicación a Dios.

 

Oración

Señor, ayúdame a cultivar hábitos que fortalezcan mi corazón y mantengan mi amor por Ti encendido. Que cada acto de disciplina sea un acto de adoración. Amén.

Tomado del Plan de Lectura "Protege Tu Amor Como Si Estuvieras en Guerra" de Youversion.



Comentarios

  1. Ayúdame señor a seguir tus pasos y hacer llegar mi familia a tus pies

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