CONQUISTA A TUS ENEMIGOS
“Porque
él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared
intermedia de separación”
Efesios 2:14
En 1948 comenzó el Apartheid en Sudáfrica
como un sistema político y social que separaba a los blancos de los negros
tanto en las calles, hospitales, transporte público y educación, como en lo
político, ya que solamente los blancos tenían derecho al voto y los negros no. A
muchos negros se les despojó de sus tierras para beneficiar a los blancos, de
tal forma que se estableció una supremacía blanca, mientras que los negros eran
explotados y oprimidos.
Nelson Mandela que era un activista negro,
fue puesto en cárcel bajo los cargos de terrorismo donde estuvo durante 27 años
hasta que, a finales de los años 80, su principal opositor el presidente
Frederick de Klerk lo puso libre porque el país estaba al borde de una guerra
civil.
Tanto Nelson Mandela como Frédérik de Klerk
eran completos enemigos y estaban en orillas opuestas de la vida política del
país, sin embargo allí comenzó el desmonte del Apartheid y una larga
negociación que llevó finalmente a celebrar las primeras elecciones
interraciales en el año 1994, donde Nelson Mandela fue elegido como presidente
y él escogió como vicepresidente a Frederick de Klerk.
Luego ellos dos recibieron conjuntamente el
premio Nobel de la paz y finalmente, cultivaron una gran amistad que duró
varios años, hasta que en el 2013 Nelson Mandela murió.
En el 2021 cuando murió Frederick de Klerk,
se publicó un video en el que él pedía perdón por los crímenes del Apartheid,
dejando en evidencia qué tanto influenció sobre su vida el carácter de Nelson
Mandela.
Efesios
2:14 es un versículo clave que proclama a Jesucristo como nuestra paz. Él
derribó la barrera de separación (la Ley) que existía entre judíos y gentiles,
creando en sí mismo un solo cuerpo y reconciliando a ambos pueblos con Dios a
través de su sacrificio en la cruz, haciendo de ellos un “solo y nuevo hombre” en unidad y paz.
Es
una invitación a comprender que la verdadera paz no es la ausencia de
conflicto, sino una persona: Cristo, quien elimina la
enemistad tanto vertical (con Dios) como horizontal (entre los pueblos).
Hoy
explicaremos tres aspectos importantes de este versículo:
1.
Cristo es la paz:
No solo trae paz; Él es la paz misma. Es la
solución a la guerra espiritual y a la división humana.
2.
La creación de un “nuevo hombre”:
Por medio de la cruz, todos los seres humanos
son unidos en un solo cuerpo: una nueva humanidad en Cristo, reconciliada con
Dios y entre sí.
3.
La paz de Cristo como fundamento:
Para tener paz con los demás, primero debemos
tener paz con Dios a través de Cristo. Él es el punto de partida para la
reconciliación en todas las áreas de la vida.
Hoy
te invitamos a derribar las barreras de odio, resentimiento y división en
nuestras propias vidas y en nuestras familias, reflejando la unidad que Cristo
ha creado.
Efesios
2 nos enseña que Jesús es el Pacificador supremo, quien, al abolir
las divisiones creadas por el pecado y la Ley, nos une a Dios y a nuestro
prójimo en un nuevo pacto de amor, paz y unidad.
Con
amor, Martha Novoa.

Gracias
ResponderBorrarQue a traves de la sangre poderosa de Jesús podamos limpiar nuestros corazones y tener una vida tranquila con toda la humanidad. Que linda reflexión.
ResponderBorrarAmén y amén
ResponderBorrarEl Señor Jesucristo nos dejó el Consolador , el Espíritu de Paz y Amor.
ResponderBorrarJuan 14: 26-27.
Gracias.